LAS ONAS DE CASTLANUS

LAS ONAS DE CASTLANUS

Ruta por Girona, Barcelona y Tarragona

“Cuanto más lejos voy, más me acerco a mí mismo”.

Andrew McCarthy

Descubre Girona, Barcelona y Tarragona

Esta ruta en autocaravana recorre las provincias costeras de Cataluña: Girona, Barcelona y Tarragona. Un viaje fascinante que os llevará por paisajes diversos, pueblos con encanto y rincones sorprendentes del litoral catalán, siempre con la libertad que ofrece viajar sobre ruedas.

El nombre de esta propuesta no es casualidad: las tres provincias comparten la terminación “ona”, y además, según algunas teorías, el nombre de Cataluña podría derivar del término medieval castlanus, en referencia a los señores de castillo, figuras clave en la organización territorial de esta tierra durante la Edad Media. Una fusión de costa, historia y raíces que da sentido a esta ruta.

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Este viaje tiene una duración aproximada de unos 7 a 8 días, variando según las actividades planificadas , los destinos que se quieran visitar y el tiempo de permanencia en cada lugar.

La ruta parte de un punto específico, sin embargo, ofrecemos la flexibilidad de iniciar la ruta desde la ubicación que consideréis más adecuada, adaptando y haciendo vuestra esta ruta tan especial.

Mapa de LAS ONAS DE CASTLANUS
Como llegar:
Parada 1

Estartit

Iniciamos nuestro recorrido por la costa catalana desde una zona que combina naturaleza y costa: la encantadora localidad de Estartit, situado en pleno corazón del Parque Natural del Montgrí, las Illes Medes i el Baix Ter. Por ello, os recomendamos preparar no solo ropa de playa, sino también equipación deportiva. Este destino está abrazado por un entorno privilegiado, entre su paradisíaca costa y el parque natural que se alza justo encima de la localidad, como si la protegiera. Desde sus alturas, podréis divisar las imponentes Islas Medas.

El parque cuenta con 17 itinerarios señalizados, ideales para caminatas o rutas en bicicleta que combinan mar, montaña y biodiversidad. Para elegir la opción más adecuada, os sugerimos pasar primero por la Oficina de Turismo de L’Estartit, donde os facilitarán información detallada sobre cada recorrido. No os perdáis rutas emblemáticas como la subida al Castillo de Montgrí (5 km ida y vuelta desde Torroella de Montgrí) o los senderos más cercanos a L’Estartit, que os permitirán descubrir calas escondidas, humedales y marismas.

Tras sumergiros en este entorno natural, una excelente propuesta es realizar una excursión en barco a la Reserva Marina de las Islas Medas. Este espacio protegido, formado por siete islas y 21 hectáreas, alberga fondos marinos únicos, ideales para el buceo y el snorkel. Aunque el desembarco en las islas está prohibido, las vistas desde el mar y la fauna marina bien merecen la visita.

De vuelta a tierra firme, toca disfrutar de su litoral. No os perdáis el mirador del Cap de la Barra, desde donde tendréis una vista panorámica espectacular del Mediterráneo, las Islas Medas y la línea de costa de Estartit. Entre las playas y calas más destacadas están:

  • Playa de L'Estartit: extensa, de arena fina y aguas poco profundas, ideal para familias.
  • Cala Pedrosa: rodeada de pinos, perfecta para quienes buscan tranquilidad.
  • Cala Calella: pequeña y rocosa, para los amantes de la naturaleza más salvaje.

Y, por supuesto, no os marchéis sin probar la gastronomía catalano-mediterránea, donde el mar es protagonista. Pasead por el puerto pesquero y el Paseo del Molinet, y seguro que encontraréis el lugar perfecto para saborear una buena fideuá, arroz caldoso, pescado fresco o un suquet de peix, que pondrán el punto perfecto a esta primera parada.

Parada 2

Banyoles

Nuestra siguiente parada es Banyoles, conocida como la ciudad del lago o del agua. Es un destino perfecto para los amantes del ciclismo, ya que desde aquí parten múltiples rutas adaptadas a distintos niveles de intensidad, la mayoría de dificultad moderada y con vistas espectaculares como recompensa.

El lago de Banyoles es un lugar ideal para desconectar y disfrutar del entorno. Si os apetece un chapuzón, podréis hacerlo en la zona habilitada llamada Caseta de Fusta, que cuenta con todas las comodidades: escaleras de acceso, socorristas y servicios.

También podéis alquilar una barca o hacer un recorrido en barco, además de optar por rutas a pie, como la circular del lago (7 km), que atraviesa bosques y parajes naturales impresionantes.

En el plano cultural, junto al lago encontraréis el Parque Neolítico de la Draga, un poblado que permite conocer de cerca los orígenes de la zona. Y si os interesa la geología, el Paraje de Les Estunes os sorprenderá con sus espectaculares formaciones rocosas.

En el casco antiguo de Banyoles podréis admirar edificios históricos como la Iglesia de Santa María y el Monasterio de San Esteban. Pasear por su muralla es como viajar al pasado, y terminar el día en su Plaza Mayor es un plan perfecto. No olvidéis probar la repostería local: la tortada (bizcocho de almendras), los xuxos rellenos de crema y las empanadillas dulces.

Parada 3

Tossa de Mar

Continuamos por otro rincón típico de las Onas: Tossa de Mar, uno de los pueblos más emblemáticos de la Costa Brava, conocido por su impresionante núcleo medieval fortificado, declarado Monumento Histórico-Artístico Nacional. Pero también por sus playas y calas de aguas cristalinas, en entornos que todavía conservan su carácter casi virgen.

La mejor forma de comenzar la visita es ascendiendo al castillo, de origen romano, desde donde se accede a su recinto amurallado y a la Vila Vella, el casco histórico. Pasear entre sus torres y callejuelas empedradas os llevará directamente a su faro, un excelente mirador que ofrece una panorámica espectacular del litoral. Un rincón perfecto para detenerse, disfrutar del paisaje y hacer unas buenas fotos.

Como hizo Ava Gardner cuando rodó en 1951 Pandora y el holandés errante, callejear por Tossa es toda una experiencia. No olvidéis buscar su estatua como homenaje en uno de los rincones del pueblo.

Si os apetece daros un baño, justo detrás de la Vila Vella encontraréis la Cala Es Codolar, un rincón pequeño y recogido, perfecto para hacer esnórquel. Si buscáis algo más amplio, la Playa Grande es la más conocida, con todos los servicios y un bonito paseo que os llevará hasta la estatua de Minerva.

Para los amantes de la naturaleza, Tossa también ofrece rutas como el Camino de Ronda, que bordea la costa durante unos 10 kilómetros y conecta con otras calas y playas escondidas, así como una variada oferta de turismo activo, que incluye buceo, excursiones en barco y visitas guiadas. En cuanto a gastronomía, no podéis dejar de probar su famoso “mar i muntanya” (una deliciosa combinación de carne y pescado), las patatas de Olot, la butifarra dulce o una buena sopa de pescado local.

Parada 4

Mataró

Seguimos nuestra ruta y, cambiando de “Ona”, llegamos a Barcelona, donde haremos una parada en Mataró, una ciudad con gran tradición turística gracias a su amplia oferta de actividades y atractivos. Aquí podréis disfrutar de su centro histórico, sus playas de calidad y varios espacios culturales que os sorprenderán.

Una de las propuestas imprescindibles es realizar la ruta modernista de Mataró, donde podréis admirar las obras del arquitecto Josep Puig i Cadafalch, uno de los grandes referentes del modernismo catalán, nacido precisamente en esta ciudad. Entre ellas, destaca la Casa Coll i Regàs, cuya fachada ya impresiona a simple vista, aunque su interior también merece una visita pausada. Otro lugar a tener en cuenta es el Museo de Mataró, el principal de la ciudad, ideal para conocer mejor su historia y evolución.

Y si lo que buscáis es un día de relax junto al mar, Mataró también os lo pone fácil: sus extensas playas son perfectas para pasar un rato en familia, ya sea tomando el sol, jugando con los niños o disfrutando de una buena comida entre chapuzones. Las playas del Varador y Sant Simó son dos de las más recomendables.

¡Un alto en el camino que seguro os dejará con ganas de volver!

Parada 5

Castelldefels

Nuestra próxima parada es Castelldefels, un destino perfecto para saborear el Mediterráneo en un entorno privilegiado. Además de su conocido ambiente de playa, es también un lugar ideal para los aficionados al deporte, ya que cuenta con servicios e infraestructuras tanto para deportistas de élite como para quienes simplemente desean pasar un día activo. Aquí podréis practicar gran variedad de actividades como remo, piragüismo, kayak, vela ligera, running, vóley playa y muchas otras actividades al aire libre.

Si preferís una conexión más directa con la naturaleza, no podéis perderos el Parque Natural del Garraf, un espacio único formado por cimas, cuevas y acantilados con vistas espectaculares al mar. En su interior encontraréis múltiples rutas de senderismo para todos los niveles, que os permitirán descubrir la vegetación típica del macizo, con paisajes de gran valor ecológico y estético.

Otro imprescindible de Castelldefels es su castillo, ubicado en una colina que domina el entorno. Este emblemático edificio conserva el espíritu de siglos pasados y os permitirá sumergiros en la historia local. A sus pies, el casco antiguo ofrece rincones con encanto y sabor tradicional que invitan al paseo tranquilo.

Por supuesto, no podemos hablar de Castelldefels sin mencionar sus playas, amplias y cuidadas, donde podréis descansar, nadar o practicar deportes acuáticos. Destacan:

  • Del Baixador, de unos 2 km, ideal para practicar todo tipo de deportes.

  • Lluminetes, junto al paseo marítimo, perfecta para familias.

  • Gavà Mar, al norte, la más extensa con cerca de 3 km.

  • La Pineda, más natural y tranquila, con su sistema dunar y aguas cristalinas.

Parada 6

Calafell

Cambiamos de “Ona” y nos desplazamos hasta Calafell, localidad situada al norte de la provincia de Tarragona. Este destino es especialmente conocido por su famosa playa del Biberón, llamada así por su fina arena dorada y su entrada suave al mar, lo que la hace perfecta para personas de todas las edades, especialmente familias con niños.

Nuestra visita comienza en la Ciudadela Ibérica de Calafell, un yacimiento arqueológico que recrea una antigua ciudad íbera costera. Pasear por sus calles reconstruidas os permitirá retroceder en el tiempo y conocer cómo vivían sus habitantes. Continuamos ascendiendo al punto más alto del municipio para descubrir el Castillo de Santa Creu, una fortificación del siglo XI construida para la defensa frente a los árabes. En su interior podréis visitar una iglesia románica, tumbas medievales y otros vestigios de gran valor histórico.

Ya en el centro del pueblo, os animamos a recorrer el mercadillo de Calafell, donde podréis comprar productos frescos y artesanales mientras os empapáis del ambiente local. Y como seguro que el paseo abre el apetito, nada mejor que probar alguno de sus platos típicos, como el arrossejat, un arroz marinero que también puede encontrarse en versión con fideos.

Calafell conserva su esencia marinera y un buen reflejo de ello es el Museo Casa Barral, antigua residencia del poeta Carlos Barral, situada en el paseo marítimo. También en esta zona encontraréis la Cofradía de Pescadores, que os permitirá conocer la historia del barrio marítimo y la evolución de la actividad pesquera en la localidad.

Para quienes busquen emociones fuertes, a pocos minutos del casco antiguo se encuentra el Calafell Slide, un tobogán gigante de más de 700 metros repleto de curvas y diversión, ideal para disfrutar en familia o con amigos.

Y como broche final, nada como disfrutar de las tres playas principales del municipio, perfectas para refrescarse o relajarse al sol:

  • Playa Mas Mel: amplia, con servicios completos y aguas tranquilas.

  • Playa de Calafell: contigua a Mas Mel, con características similares.

  • Playa de Segur: algo más al norte, donde se encuentra el puerto deportivo de Segur de Calafell.

Parada 7

Creixell

Después de unos días intensos y llenos de emociones, llegaréis a Creixell, un municipio situado al norte de la comarca del Tarragonès, en plena Costa Dorada. Con cerca de 2 km de litoral, esta localidad se presenta como un destino marcadamente turístico gracias a la tranquilidad de su entorno y a su excelente clima mediterráneo.

El principal reclamo de Creixell es, sin duda, su tramo de costa, especialmente las playas de Creixell y del Gorg, conocidas por sus aguas calmadas y su ambiente relajado. Son perfectas para disfrutar en familia, pasear o simplemente descansar bajo el sol.

Pero más allá de la playa, Creixell también conserva un interesante centro histórico con un pequeño entramado de calles estrechas, casas tradicionales y varios elementos patrimoniales. Entre ellos destaca el Castillo de Creixell, de origen medieval, con torres de defensa que vigilaban el litoral, y que aún domina visualmente el núcleo antiguo.

Muy cerca, no os podéis perder la Iglesia de Sant Jaume, construida en el siglo XVI y reformada posteriormente. Su fachada de estilo renacentista y su campanario octogonal son algunos de los elementos más representativos.

Creixell, aunque pequeño, es un buen ejemplo de cómo mar, historia y tranquilidad pueden combinarse en un mismo lugar.

Parada 8

L'Ametlla de Mar

Finalizamos nuestro viaje en autocaravana por las provincias costeras de Cataluña en el extremo sur, con una parada en L’Ametlla de Mar, también conocida como “La Cala” por la abundancia de playas y calas de aguas cristalinas que la rodean. Este destino es ideal no solo para disfrutar del propio pueblo, sino especialmente de su entorno, ya que se encuentra a las puertas del Parque Natural del Delta del Ebro.

Además del encanto de sus calas, el casco antiguo de L’Ametlla de Mar os atrapará con sus callejuelas estrechas, su ambiente marinero y su puerto pesquero, ideal para comprender la esencia de este pueblo donde la tradición pesquera sigue muy viva. Y si queréis completar la visita, a pocos kilómetros del núcleo urbano se encuentra el Castell de Sant Jordi d’Alfama, una antigua fortificación con vistas al mar que aporta historia y perspectiva a este rincón de la Costa Dorada.

Para los amantes de la naturaleza, la escapada al Parque Natural del Delta del Ebro es obligada. Con más de 7.000 hectáreas de extensión, podréis observar aves como los flamencos, recorrer senderos, relajaros en playas solitarias rodeadas de dunas, o realizar actividades como paseos en barca, kayak o visitar una granja de animales. Todo en un entorno donde la tranquilidad y la biodiversidad se entrelazan.

En cuanto a las playas, L’Ametlla de Mar ofrece algunas opciones ideales para disfrutar del sol y el mar sin salir del núcleo urbano. Entre las más accesibles destacan:

  • Playa de l’Alguer, de arena fina y ambiente familiar.

  • Playa de Sant Jordi, junto al castillo del mismo nombre, desde cuya cima podréis unas buenas vistas de la costa.

Y entre las calas más destacadas, el litoral de L’Ametlla está salpicado de belleza natural:

  • Cala de Pixavaques, perfecta para un baño relajado.
  • Cala Llenya, de aguas turquesa y rodeada de pinos y formaciones rocosas.

  • Cala Vidre, pequeña y recogida, ideal para momentos de calma.

  • Cala Calafató, que combina accesibilidad con un entorno natural muy agradable.

  • Cala Llobeta, perfecta para quienes buscan bucear o practicar snorkel entre vegetación y fondos marinos cristalinos.

Si queréis recorrer más a fondo la zona, el Sendero Mediterráneo GR-92 os llevará a lo largo de 9 km por algunas de las calas más bellas de la Costa Dorada. Una opción estupenda para descubrir joyas ocultas a pie.

Y así, con esta última parada, se cierra una ruta extensa que bien merece la etiqueta de gran viaje, no solo por la distancia, sino por las experiencias. Cada destino recorrido ha sido único, imposible de comparar, con un carácter propio y especial. Porque al final, más allá del itinerario, lo que queda son las sensaciones que despierta cada lugar. Así que no lo dudéis: ¡A por las Onas!

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Esperamos que os haya gustado este viaje cargado de sentimientos y vivencias. Y recordad, como dijo John Steinbeck:

“El viaje es una carretera sin retorno, cuanto más has visto, mayor es tu conciencia de lo que te queda por ver”.