TIERRAS DEL FUNDADOR II

TIERRAS DEL FUNDADOR II

Ruta por Asturias

"No hay nada como volver a un lugar que no ha cambiado para darte cuenta de lo que has cambiado tú".

Nelson Mandela

Descubre el Principado de Asturias

Esta ruta en autocaravana está dirigida a aquellos que quieran hacer un recorrido completo de Asturias, visitando sus lugares más emblemáticos.

Un viaje por las tierras del inicio de la Reconquista, donde el conocido como fundador del Reino de Asturias, "Don Pelayo", lideró en la Batalla de Covadonga.  En esta aventura nos fusionaremos con la naturaleza, la cultura, las costumbres, los pueblos y la gastronomía asturiana.

Obviamente, no podemos abarcar Asturias entera, pero estamos seguros de que con este viaje podremos regresar a casa con muy buen sabor de boca, pues el verdadero título de esta ruta, sería el de "Las vacaciones soñadas". Para ello esta ruta solo se corresponde con un trocito de estas maravillosas tierras, pudiendo ampliarla si se desea con la primera parte con la que se complementa.

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Este viaje tiene una duración aproximada de unos de entre 7 y 10 días o al menos 15 días si se realizan las dos partes. Aunque variará según las actividades planificadas, los destinos a visitar y el tiempo de permanencia en cada lugar.

La ruta parte de un punto específico, sin embargo, ofrecemos la flexibilidad de iniciar la ruta desde la ubicación que se considere más adecuada, adaptando y haciendo tuya esta ruta tan especial. En este caso en ambas partes el inicio se ha situado en las dos ciudades principales de Asturias (Gijón y Oviedo), para facilitar la llegada y vuelta de los viajeros a través de diferentes medios de transporte.

Recordad tener especial cuidado en la circulación por carreteras de montaña, y atended a las limitaciones establecidas a nivel de circulación, como por ejemplo en los Picos de Europa.

Mapa de TIERRAS DEL FUNDADOR II
Como llegar:
Parada 1

Oviedo

Iniciamos esta trepidante aventura en una de las principales ciudades del norte: Oviedo. Conocida como la ciudad de los grandes robles, lo que en asturiano se traduce como carbayón, este término se ha popularizado para referirse a sus habitantes, aunque no sea su gentilicio oficial. Curiosamente, también da nombre a unos pasteles típicos de la ciudad, lo que ya nos da una idea de lo bien que se come por aquí.

Empezamos nuestra visita por el casco antiguo, con una parada obligada en la imponente Catedral de San Salvador, donde se encuentra Wamba, la campana más antigua de Europa. Muy cerca está la Plaza de Alfonso II el Casto, rodeada de edificios históricos de gran interés. Otra plaza destacada es la Plaza de la Constitución, donde se encuentra el Ayuntamiento.

Una forma diferente y muy entretenida de recorrer la ciudad es siguiendo la Ruta de las Esculturas: hay más de 100 repartidas por sus calles, muchas de ellas curiosas o simbólicas. Os animamos a sacaros fotos con vuestras favoritas. De hecho, es tan común su presencia que los propios ovetenses las usan como puntos de encuentro o referencia.

Si os apetece visitar museos, podéis acercaros al Museo de Bellas Artes o al Museo Arqueológico de Asturias, ambos con una oferta cultural muy interesante. Pero si preferís empaparos del ambiente local, no os perdáis la Plaza del Fontán y su tradicional Mercado de Abastos, que acoge diferentes mercados durante la semana. Para comer y beber como reyes, la mejor opción es la famosa Calle Gascona, también conocida como el Bulevar de la Sidra, llena de sidrerías típicas donde probar los platos más tradicionales.

Oviedo, como buena ciudad asturiana, está rodeada de verde. De hecho, cuenta con cerca de 600 parques y zonas ajardinadas, ideales para relajarse o hacer deporte. Entre los más destacados están el Parque de San Francisco, el de Purificación Tomás y el Parque de Invierno.

Y si disponéis de más tiempo o vais a continuar la ruta, a tan solo 5 km encontraréis hórreos centenarios, graneros tradicionales asturianos, especialmente en zonas como Ribera de Arriba, perfectas para disfrutar de una escapada rural con encanto.

Parada 2

Parque Natural de Somiedo

Dejamos atrás esta gran ciudad asturiana y, antes de regresar a la costa, decidimos adentrarnos en un entorno de naturaleza pura. Por ello, nos dirigimos al Parque Natural de Somiedo, declarado Reserva de la Biosfera. Aunque en temporada alta el acceso a ciertas zonas está restringido a autobuses, normalmente es posible llegar sin problema en autocaravana.

Este parque ofrece una impresionante diversidad de flora y fauna, siendo un lugar ideal para los amantes del senderismo o para quienes deseen explorar rutas a caballo. Además, permite conocer la cultura vaqueira, ya sea visitando alguno de sus museos o conversando con la gente local. Recomendamos comenzar la visita por el Centro de Interpretación de Pola de Somiedo, para obtener una visión general del entorno.

En sintonía con el espíritu de esta ruta, os proponemos la Ruta de los Lagos de Saliencia, un recorrido de unos 8 km que permite contemplar cuatro lagos glaciares de espectaculares tonos esmeralda. La caminata comienza en el Mirador de la Farrapona, donde se puede estacionar. Si os quedáis con ganas de más, también podéis hacer la Ruta del Lago del Valle, de unos 13 km, en la que podréis ver antiguos refugios de pastores, ganado autóctono y, si el cuerpo aguanta, incluso daros un baño en el lago (eso sí, solo para valientes: el agua suele estar muy fría).

Para profundizar en la historia del entorno, podréis visitar espacios como la Casa del Oso, la antigua central hidroeléctrica de La Malva, o los ecomuseos de la Casa y los Oficios, que reflejan el modo de vida tradicional de la zona.

Esta ruta, concebida para ir de lago en lago, representa un intento de fusión con la naturaleza en uno de los entornos más altos y verdes de Asturias. Aunque se viaje en autocaravana, es importante tener en cuenta que los accesos a los lagos están regulados y en algunos casos solo es posible subir en transporte público. Por ello, conviene planificar bien las visitas y aprovechar los espacios de estacionamiento no solo para descansar, sino también para disfrutar del entorno y realizar otras actividades.

Si necesitáis ampliar la ruta, en la plataforma encontraréis también información sobre puntos de partida cercanos como Cangas de Onís, que puede complementar perfectamente la experiencia.

Parada 3

Cabo de Peñas

Nos dirigimos de nuevo hacia la costa hasta llegar al Cabo de Peñas, el punto más septentrional de la Península Ibérica. Desde aquí, es posible acceder en autocaravana hasta el Faro de Cabo de Peñas, el más importante y de mayor alcance de toda Asturias.

Además de contemplar las impresionantes vistas que ofrece este enclave, podéis visitar el Centro de Interpretación del Medio Marino, situado junto al faro, donde conoceréis un poco más sobre la historia y el valor natural de la zona. Aunque se trata de una parada breve, si el tiempo acompaña, os recomendamos deteneros con calma y disfrutar del paisaje desde alguno de sus miradores. Las vistas al Cantábrico desde aquí son sencillamente espectaculares.

Parada 4

Avilés

Rodando por carretera y disfrutando del paisaje, llegamos a Avilés, una ciudad de origen medieval y tradición marinera que ha tenido una notable repercusión en la historia del Principado de Asturias. Hoy en día, combina ese legado histórico con un aire moderno y cosmopolita.

Una vez en el centro, lo primero que os llamará la atención será su casco histórico, no solo por el ambiente que se respira, sino también por la sorprendente conservación de su arquitectura. La cercanía a la ría y su cauce fluvial realza aún más el encanto de la ciudad, donde se mezclan casas porticadas, palacios, jardines, fuentes e iglesias en un entorno muy especial.

Además del puerto, no podéis dejar de pasear por el barrio de Sabugo, antiguo barrio de pescadores. Allí se respira la esencia de la Edad Media, como si el tiempo se hubiera detenido entre sus callejuelas. Para completar la visita, os recomendamos el Museo de Historia Urbana de Avilés, perfecto para comprender mejor el desarrollo de la ciudad.

En lo gastronómico, Avilés ofrece delicias propias como las marañuelas, un dulce similar al mantecado, ideado originalmente para que los marineros pudieran conservarlo durante las travesías. Pero antes del postre, disfrutad de sus pescados, mariscos y cómo no, de la sidra asturiana. Para saborear todo esto en un ambiente animado, buscad la calle Galiana o la Plaza del Carbayedo.

Y si queréis disfrutar de la costa, es casi obligatorio recorrer el Paseo de la Playa de Salinas, una de las más amplias de Asturias. Allí se encuentra el Museo de las Anclas al Aire Libre, dedicado a Philippe Cousteau, un lugar único que rinde homenaje al mar y su legado.

Parada 5

Cudillero

Otro de los grandes clásicos de Asturias es Cudillero, un encantador pueblo pesquero conocido por su peculiar disposición y por las leyendas que lo relacionan con antiguos navegantes vikingos, posiblemente bretones o irlandeses. Su nombre, según algunos, proviene de “codo”, en alusión a la forma de la costa que ocultaría el puerto tras un recodo, haciéndolo casi invisible desde el mar. Esta ubicación estratégica habría servido como refugio natural para los pescadores y, según la tradición, también para incursiones vikingas.

Desde la zona del puerto, la estampa de casas blancas escalonadas sobre la ladera recuerda a un anfiteatro frente al Cantábrico. Su trazado y ambiente invitan a perderse entre rincones llenos de historia y vida marinera.

A continuación, algunos lugares imprescindibles que recomendamos visitar:

  • Mirador de la Garita: Aunque el camino no es largo, desde aquí disfrutaréis de unas vistas espectaculares del mar y del pueblo.

  • El Espigón: Situado en uno de los extremos del puerto, recorrerlo permite apreciar el ambiente portuario y la belleza de la costa.

  • Mirador del Picu: Perfecto para ver el atardecer, con panorámicas increíbles del pueblo y el litoral.

  • Plaza de La Marina: Corazón del puerto, ideal para saborear la gastronomía local. Os sugerimos platos como la fabada, el surtido de quesos asturianos, mariscos frescos, carnes variadas y postres como el arroz con leche, el panchón o las tortas caseras, siempre bien acompañados de sidra.

Si os adentráis hacia el interior del pueblo, os esperan las casonas indianas, el Palacio de la Quinta de Selgas, y diversas ermitas y calles con encanto, que dan testimonio del esplendor pasado de la villa.

Por último, las playas del entorno, aunque no están dentro del núcleo urbano, son perfectas en cualquier época del año. Os recomendamos especialmente Concha de Artedo y San Pedro de la Ribera, por sus mejores accesos para autocaravanas. Aun así, conviene estudiar previamente cuál se adapta mejor a vuestro vehículo y tipo de visita.

Parada 6

Cabo Vidio

Seguimos avanzando y disfrutando de los paisajes que nos regala la costa asturiana hasta llegar al Cabo Vidio. Si os apasionan los paisajes espectaculares y no sufrís de vértigo, este lugar no os dejará indiferentes. Aquí, los imponentes acantilados ofrecen una vista privilegiada de la fuerza del mar Cantábrico rompiendo contra las rocas.

Uno de los rincones más recomendables es el Faro de Cabo Vidio, donde podréis estacionar la autocaravana y explorar la zona a pie. Existen varias rutas de senderismo que discurren junto a los acantilados y permiten contemplar el paisaje desde distintos puntos de vista. Desde el faro, además de conocer su historia, podréis divisar algunos de los rincones más emblemáticos de la costa asturiana... os dejamos el placer de descubrirlos por vosotros mismos.

Durante el recorrido os toparéis con varios miradores naturales, además de con el conocido como "el banco más bonito de Asturias", un lugar perfecto para tomar una foto inolvidable de esta parada única. Y si el tiempo acompaña y os apetece un baño, encontraréis playas a ambos lados del cabo, ideales para cerrar la visita con un chapuzón.

Parada 7

Playa del Silencio

Nuestra siguiente parada nos lleva a la Playa del Silencio, en la localidad de Castañeras. Elegida habitualmente como uno de los destinos imprescindibles del norte, no solo por ser considerada una de las playas más bonitas de España, sino por la paz que transmite. Su nombre no es casual: el silencio que la envuelve se debe a su ubicación resguardada entre acantilados, que la aíslan del viento y del ruido. En una época donde la tranquilidad es casi un lujo, este rincón se convierte en un verdadero tesoro, incluso aunque en verano sea más frecuentado.

Para estacionar, podréis hacerlo en un área habilitada junto al mirador o en alguno de los parkings cercanos. Desde ahí, es necesario caminar un tramo hasta llegar a la playa, por lo que se recomienda llevar calzado deportivo. Rodeada de escarpados acantilados cubiertos de vegetación y bañada por aguas cristalinas, es un enclave ideal para practicar esnórquel o submarinismo, si las condiciones lo permiten. También es perfecta para pasar el día haciendo un picnic tranquilo, siempre respetando este entorno tan especial. Y si no es temporada de baño, pasear por la zona y disfrutar del paisaje es ya de por sí motivo suficiente para visitarla.

Parada 8

Luarca

Seguimos nuestra ruta y llegamos a Luarca, un encantador pueblo pesquero conocido como “La villa blanca de la costa verde”, nombre que entenderéis rápidamente al ver cómo el blanco de sus casas contrasta con el verde de la vegetación y el azul del mar.

Para comenzar la visita, nada mejor que hacerlo por su puerto, auténtico corazón del pueblo desde la Edad Media y uno de sus rincones más emblemáticos. Aquí, además de disfrutar del ambiente marinero, no podéis marcharos sin probar su pescado fresco, una auténtica delicia local.

Entre los lugares más destacados de Luarca merecen una visita:

  • El Cementerio de Luarca, donde descansan los restos de Severo Ochoa, Premio Nobel de Medicina.

  • Las casas indianas, que dan testimonio de un pasado ligado a la emigración y el regreso con fortuna.

  • Los Jardines de la Fonte Baixa, uno de los jardines botánicos más grandes de España y más relevantes de Europa.

  • El Faro de Luarca, desde donde se obtienen unas vistas espectaculares del entorno costero.

Si os apetece hacer algo de ejercicio, además de visitar sus tres playas, cuyos nombres, por cierto, no pueden ser más curiosos: Primera, Segunda y Tercera, os recomendamos dos rutas:

  • La Ruta del Cabo Busto, un recorrido circular de unos 7 km con impresionantes vistas de los acantilados.

  • O, si os animáis a un trayecto más largo, la Ruta de las Hoces del río Esva, un itinerario de 12 km en plena naturaleza que parte del pueblo de Agüera y permite descubrir paisajes modelados por el curso del río entre sierras.

Y, al igual que en su ruta hermana, no podemos despedirnos sin repetir un consejo: disfrutar cada parada y dejarse llevar por lo que transmiten estos lugares os regalará un sentimiento único, difícil de borrar. Porque los paisajes y pueblos de Asturias no se explican, se sienten. Y solo quien los ha vivido puede comprender su verdadera esencia.

Si a eso le sumamos la libertad que ofrece viajar en autocaravana, la selección de rincones que os proponemos y el placer de compartirlo con quienes más queréis, es probable que antes de terminar ya estéis pensando en repetir, en descubrir lo que os ha faltado... o en cuándo haréis la ruta que os queda por recorrer.

Y lo más probable es que, después, no podáis evitar hablar de esta experiencia una y otra vez, hasta que los demás se la aprendan de memoria.

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Vehículos disponibles cerca del final de la ruta

Esperamos que os haya gustado esta ruta y que os animéis a  seguir descubriendo lugares. Y recordad, como dijo Moslih Eddin:

“Un viajero sin capacidad de observación es como un pájaro sin alas”.