LA GRAN MARISCADA

LA GRAN MARISCADA

Ruta gastronómica por Galicia

"El que bien come y bien digiere, solo de viejo se muere".

Refrán

Disfruta de la gastronomía de Galicia

Esta ruta en autocaravana está pensada para quienes disfrutan de la buena mesa y el buen vino, para esos viajeros que buscan sabores nuevos que conquisten tanto al paladar como al corazón. Nos adentraremos en los rincones de Galicia donde la cocina local es protagonista, más allá de sus afamados mariscos, para descubrir guisos, postres y caldos que perduran en la memoria.

Porque, dicen, nada enamora tanto como una comida compartida, esta escapada gastronómica os llevará de pueblo en pueblo, de viñedo en viñedo, permitiéndoos saborear cada territorio al ritmo de sus productos: quesos cremosos, empanadas caseras, emparejamientos sorprendentes con la brillante frescura de los albariños o la intensidad de los tintos de la Ribeira Sacra.

Así que aflojad un poco el cinturón y preparad vuestras copas: arrancamos motores para un viaje que, más que recorrer kilómetros, promete llenaros de historias, aromas y recuerdos inolvidables. ¡Buen provecho!

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Este viaje tiene una duración aproximada de 5–7 días, aunque puede variar según las actividades que elijáis, los destinos que visitéis y el tiempo que dediquéis a cada parada.

Partimos de un punto concreto, pero podéis comenzar la ruta donde más os convenga: la propuesta es completamente modulable para adaptarse a vuestros planes y gustos.

Más allá de ser un itinerario para descubrir sabores y bodegas, esta ruta os reta a crear vuestro propio “pasaporte gastronómico”: en cada pueblo o bodega sellaréis virtualmente vuestra experiencia (como en la ruta de la tapa), completando un mapa de recuerdos y recomendaciones que podréis compartir y atesorar.

Mapa de LA GRAN MARISCADA
Como llegar:
Parada 1

Viana do Bolo

Nuestra primera parada nos lleva a Viana do Bolo, capital de la comarca de Viana—también llamada la “Maxia Verde de Galicia”—famosa por su Entroido (carnaval) y por un embutido único: la androlla, protagonista de su propia fiesta patronal. Además de sellar vuestro pasaporte gastronómico con este manjar ahumado de costilla de cerdo, descubriréis rincones que os dejarán sin aliento.

Empezad recorriendo el casco histórico, con sus estrechas calles empedradas; subid hasta la Torre del Homenaje, donde se ubica el Museo Etnográfico y se despliegan unas panorámicas espléndidas del valle. A pocos kilómetros, no dejéis de asombraros con las antiguas minas romanas —al estilo de Las Médulas— ni con el vertiginoso Cañón del Bibei, en la confluencia con el río Sil.

Si os apetece combinar ejercicio y sabores, enfrentaos a la Ruta de O Pai Eterno, un circuito circular de unos 10 km que parte del santuario homónimo y avanza entre valles, robledales milenarios y aldeas de postal. ¿Buscáis un desafío mayor? Atrévete con la ascensión al Pico Trevinca, techo de Galicia con más de 2 000 m de altitud, antes de regresar a saborear un generoso cocido de la tierra o reservar un hueco para la gran androllada del “Domingo Gordo” de carnaval.

Parada 2

Ourense

En nuestra ruta en busca de sabores gallegos, llegamos a Ourense, ciudad situada al sureste de Galicia. Aquí no podéis dejar de probar el pulpo a feira, auténtica joya de la gastronomía norteña, cuya cocción y aliño confieren al plato un sabor inconfundible.

Sea al comienzo o al final de vuestra visita, acercaos a sus dos puentes más emblemáticos: el Puente Romano, testigo del paso del tiempo desde el siglo I, y el moderno Puente del Milenio, con su pasarela de diseño vanguardista perfecta para capturar panorámicas inolvidables.

Pasead por el casco histórico, partiendo de la Plaza Mayor —bajo sus soportales y junto al Ayuntamiento—, ideal para un tentempié. A continuación, descubrid la Plaza del Trigo, la Iglesia de Santa María Madre y subid hasta el Mirador de los Suaves, desde donde las vistas os dejarán sin aliento. Al descender, no dejéis de asomaros a la Plaza del Hierro, rincón clásico para un buen tapeo.

Y si algo distingue a Ourense, son sus aguas termales: más de 2 000 años de tradición desde la época romana. En el centro encontraréis las piscinas de As Burgas (a unos 40 °C) y, en los márgenes del Miño, las termas de Canedo, Outariz, A Chavasqueira o instalaciones privadas. Entre baño y baño, completad vuestro pasaporte gastronómico con los excelentes vinos Ribeiro de la comarca. Tanto es el arraigo del pulpo en la ciudad que, los días 7 y 17 de cada mes (o el siguiente laborable si coinciden en domingo o festivo), se celebra una feria junto a A Chavasqueira dedicada al pulpo y a la carne cocida en caldeiro, acompañada de un fresco mercadillo local.

Parada 3

Arcade

Nos dirigimos ahora a la costa, hasta Arcade (Pontevedra), un tranquilo pueblo marinero célebre por sus ostras, consideradas entre las mejores de Galicia y auténtico imán para gourmets y visitantes. Arcade forma parte del Camino Portugués y en él destaca el histórico puente de Ponte Sampaio, construido por los romanos, desde cuyo tablero podréis contemplar una panorámica única del río Verdugo. Aunque el castillo y la espléndida colección botánica se hallan a unos 4 km del núcleo urbano—perfectos para quienes busquen un pequeño reto de senderismo—, en el propio pueblo encontraréis rincones de gran encanto a orillas del agua.

Para quienes deseen un respiro junto al mar, la cercana playa de Cesantes, a 5 km, ofrece aguas tranquilas y arena fina, ideal para pasear o simplemente relajarse. Pero el verdadero sello de este lugar queda en el pasaporte gastronómico: Arcade acoge cada año su famosa Fiesta de la Ostra, y en sus marisquerías podréis degustar además todo tipo de marisco y pescado fresco. Esta parada está pensada para rendir homenaje a los pequeños grandes placeres: saborear lo mejor del mar y tomarse el tiempo para descansar.

Parada 4

Herbón

No todo en Galicia es marisco: también destaca el fruto de la tierra, como los célebres pimientos de Herbón (La Coruña), cuya denominación de origen avala su calidad. Bajo el lema “uns pican e outros non”, estos pimientos de Padrón se cultivan en huertas centenarias y adquieren su carácter único en este pequeño enclave.

Para conocerlos de cerca, proponemos una ruta circular de unos 2 km: partiendo del convento, pasaremos por la iglesia de Santa María, recorreremos la zona de cultivo de los pimientos y llegaremos a la carballeira, escenario tradicional de la Festa do Pemento. Aunque Herbón está a apenas 2 km de Padrón, su D.O. distingue a estos pimientos del resto, por lo que merece la pena detenerse aquí antes de visitar Padrón y sus atractivos, el Jardín Botánico o la casa-museo de Rosalía de Castro.

La comarca invita a prolongar la estancia con actividades al aire libre, ya sea en Galipark Multiaventura o siguiendo senderos como la ruta Casa do Porto o el mirador Pino Manso. Y, por supuesto, tras la caminata, no pueden faltar los pimientos de Herbón acompañados de otros clásicos de la zona: los percebes de O Rocundo, el lacón con grelos y un buen caldo gallego. ¡A saborear!

Parada 5

Santiago de Compostela

Ir a Santiago de Compostela y no darse una buena mariscada —zamburiñas, nécoras, percebes, mejillones, navajas, almejas, berberechos, vieiras, langostas…— sería un pecado imperdonable, sobre todo dentro de esta ruta. Pero, para sellar vuestro pasaporte gastronómico, la auténtica estrella es la empanada gallega, cuyo origen se remonta a la época visigoda y cuyos relieves en la misma fachada de la Catedral dan buena cuenta de su tradición. Los rellenos son infinitos, así que dejad volar la imaginación (pulpo, zamburiñas, carne, verdura…).

Santiago despliega su magia a corta distancia tras aparcar la autocaravana. Comenzad por la Plaza del Obradoiro, flanqueada por la majestuosa Catedral, el Pazo de Raxoi y el Hostal dos Reis Católicos. En el casco antiguo, la Plaza das Praterías os descubrirá la Torre del Reloj, y la vecina Plaza Quintana —dividida entre la Quintana dos Vivos y la Quintana dos Mortos—, otro rincón imprescindible. No lejos queda la Plaza de la Universidade, antaño puerta de la ciudad, y la singular Plaza do Toural, custodiada por la figura de Hércules sosteniendo el mundo.

Para estirar las piernas o dejar que los más pequeños jueguen, los jardines del Parque da Alameda y del Parque de Bonaval son el oasis perfecto en pleno centro. Y si queréis experimentar el júbilo que sienten los peregrinos al alcanzar la meta, subid al Monte do Gozo —a unos 5 km de la Catedral y a 390 m de altitud—: desde allí obtendréis una vista panorámica de la ciudad que os pondrá la piel de gallina.

Finalmente, mientras exploráis Rúa do Franco, escenario del “París-Dakar de la tapa”, aprovechad para catar empanada, mariscos, carnes y cualquier delicia que Galicia ofrezca. En Santiago, cada bocado es un recuerdo imborrable.

Parada 6

Arzúa

Seguimos rumbo a A Coruña, donde el leitmotiv gastronómico es el queso: Arzúa, enclave de pastos de excelente calidad, es la meca de la tetilla, emblema lácteo de Galicia con D.O. Arzúa-Ulloa (aunque también se elabora en localidades vecinas como Curtis o Melide).

Arzúa es además la antesala —o incluso penúltima— etapa del Camino Francés antes de Santiago de Compostela. Perdeos por sus calles para descubrir leyendas locales: el milagro del pan, el cuento del peregrino o la moraleja de Arzúa. ¡Dejad que cada historia os sorprenda!

En el municipio encontraréis el Museo del Queso, donde aprenderéis todo sobre su elaboración tradicional, y el Museo de la Miel, otra joya de la región.

Fuera del casco, os esperan paisajes de ensueño: el Embalse de Portodemouros, la Fervenza de Santa Marta (30 m de caída y su propia leyenda) y el área recreativa de Ribadiso, con su pintoresco puente de piedra, perfecto para una foto.

Y quien busque más, a solo 12 km en Melide os aguarda otro clásico: el pulpo a la gallega, auténtico manjar que os hará alargar la ruta.

Parada 7

Chantada

Nuestra última parada lleva su nombre grabado en el pasaporte: A Chantada. Aquí no podemos dejar de probar la chantada, ese reconfortante caldo de invierno elaborado con los restos del cocido, y que, con cada cucharada, reconforta el cuerpo y el espíritu. Para los más golosos, la tarta de Santiago corona la visita: un bizcocho de almendra esponjoso, marcado con la cruz jacobea, perfecto para terminar con un guiño dulce.

Este municipio, enclavado en el corazón de la Ribeira Sacra, invita primero a pasear por su casco histórico: plazas y calles que desembocan en el paseo fluvial del río Asma, hasta llegar al área recreativa de O Sangoñedo, un remanso de paz donde el sonido del agua acompaña la desconexión.

Quienes busquen estirar las piernas disfrutarán de varias rutas senderistas: la más exigente conduce hasta la Ermita do Faro, un recorrido de unos 12 km por la sierra, salpicado de miradores con vistas sobre el cañón del Asma.

Aunque la chantada ha sido la excusa perfecta, en este pueblo encontraréis también clásicos gallegos como el pulpo á feira, el lacón con grelos, y, por supuesto, los vinos de la D.O. Ribeira Sacra, que llenan de matices afrutados el paladar.

Y quizá os preguntéis: ¿por qué “Gran Mariscada” si apenas hemos hablado de marisco? Porque Galicia entera es un festín: no solo sus rías y costas regalan delicias del mar, sino que en cada una de estas paradas, incluso en el interior, late una gastronomía tan rica y variada que bien merece el título de gran mariscada.

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Vehículos disponibles cerca del final de la ruta

Esperamos que os haya gustado esta ruta y que os marchéis a casa con muy buen sabor de boca. Y recordad, como dijo Anthelme Brillant-Savarín:

"Dime lo que comes y te diré quién eres".