EL DESCUBRIMIENTO DE PALLANTIA

EL DESCUBRIMIENTO DE PALLANTIA

Ruta por Palencia

"La paz viene de dentro, no busques fuera".

Buda

Descubre Palencia

Esta ruta en autocaravana nos ofrece un recorrido por la provincia de Palencia. En este viaje, podremos disfrutar no solo de los encantos de la capital, sino también de los numerosos tesoros que la rodean, con un viaje cargado de naturaleza, historia y rica gastronomía.

Decidimos llamarla así porque el origen de Palencia se remonta a un antiguo poblado de los Vacceos, un pueblo prerromano que ocupó la zona y la bautizó con el nombre de Pallantia. Recordar que es una propuesta todo terreno, con ciudades, pueblos, naturaleza, historia, actividades, ... muy representativa de bonita tierra.

Elige tu caravana
¿Prefieres salir de otra ubicación? Ver alquileres

Elige tu Autocaravana

Este viaje tiene una duración aproximada de unos 5-7 días, variando según las actividades planificadas, los destinos que se quieran visitar y el tiempo de permanencia en cada lugar.

La ruta parte de un punto específico, sin embargo, ofrecemos la flexibilidad de iniciar la ruta desde la ubicación que consideréis más adecuada, adaptando y haciendo vuestra esta ruta tan especial.

Recordar que en un viaje en autocaravana por carreteras de montaña, como en el Parque Natural de la Montaña Palentina, es importante conducir con cuidado y respetar las restricciones para estos vehículos. A veces, tendréis que usar otros medios como la bicicleta o caminar para llegar a ciertos lugares.

Y para tenerlo todo previsto y bien organizado, no olvidéis consultar los horarios e información de los lugares con acceso regulado, como el paseo en barco, la villa romana o la cueva.

Mapa de EL DESCUBRIMIENTO DE PALLANTIA
Como llegar:
Parada 1

Palencia

Comenzamos nuestro viaje en Palencia, la capital de provincia conocida como “La Bella Desconocida” por el tesoro artístico que atesora en cada rincón y a menudo pasa inadvertido. Antes de adentrarnos en su casco urbano, os proponemos subir con la autocaravana hasta el Cristo del Otero, uno de los emblemas de la ciudad. Allí, coronando la colina, la monumental escultura de Victorio Macho se alza como la cuarta imagen de Cristo más grande del mundo y ofrece unas vistas panorámicas que merecen ser precedidas por la historia de este lugar.

A continuación, estacionad en el centro y descubrid Palencia a pie. En la Plaza Mayor, antiguo corazón político y social, contemplaréis la estatua de Alonso Berruguete junto al Ayuntamiento y podréis reponer fuerzas en alguno de sus concurridos bares de tapeo. Bajando por la animada Calle Mayor, arteria comercial por excelencia, llegaréis hasta la orilla del Carrión, donde un paseo junto al río es el escenario ideal para un picnic o simplemente para desconectar. No dejéis de visitar también la imponente Catedral de San Antolín, con su portada policromada y torres ojivales, y la cercana Iglesia de San Miguel, ambas muestras magníficas del gótico palentino.

El entorno inmediato de la ciudad os sorprenderá por su generosidad con el verde y el agua. El Parque del Salón de Isabel II, auténtico pulmón vegetal en el corazón urbano, es perfecto para un tranquilo paseo; y el Paseo del Cristo del Otero, al norte, conduce hasta la escultura y regala horizontes de Campos. El río Carrión, que surca Palencia, se acompaña de espacios recreativos como el Sotillo de los Canónigos, ideales para relajaros junto a sus orillas.

Si buscáis aventura al aire libre, la Ruta del Canal de Castilla os espera a pocos kilómetros: el tramo que une Palencia con Grijota (unos 7–8 km) es apto para senderismo y BTT, recorriendo las históricas esclusas y la calma de sus aguas.

Y para cerrar la jornada, dejad que vuestra mesa se impregne de los sabores de la provincia: guisos de legumbres, cordero lechal y los vinos de la D.O. Ribera del Duero, que aquí asoman con elegancia. ¡Salud y buen viaje!

Parada 2

Frómista

En este recorrido por tierras palentinas, resulta prácticamente ineludible detenerse en Frómista, la “Perla del Románico palentino”, un pueblo que brilla con luz propia gracias a su patrimonio medieval y a su profunda vinculación con la Ruta Jacobea.

Para iniciar la visita, dirígete directamente a la joya de la corona: la Iglesia de San Martín de Tours, uno de los templos más fotografiados del Camino de Santiago. A continuación, recorre las calles principales, que siguen el antiguo trazado jacobeo, salpicadas de casas de ladrillo y adobe, algunas adornadas con escudos nobiliarios, que hablan de la vida rural y del paso constante de peregrinos. La Plaza Mayor, presidida por el Ayuntamiento, se convierte en tu punto de encuentro ideal, con varios cafés y mesones donde reponer fuerzas.

A escasos metros encontrarás la imponente Iglesia de San Pedro, que alberga un pequeño museo y un magnífico retablo, y más allá la Iglesia de Santa María del Castillo, cuyas piedras guardan secretos de historias locales y merecen también la visita.

Al abandonar el casco urbano, el paisaje se abre en torno a dos grandes hitos: el Canal de Castilla, maravilla de la ingeniería del siglo XVIII, donde podrás admirar sus cuatro esclusas cuádruples, un sistema único que permite salvar un importante desnivel del terreno, y pasear o pedalear por sus orillas; y el río Ucieza, que aporta un suave murmullo a los campos y vegas que rodean Frómista.

Si eres amante del senderismo o de la bicicleta de montaña (BTT), aquí dispones de varias rutas: continúa el Camino de Santiago hasta Población de Campos (7–8 km), recorre el Canal de Castilla entre Frómista y Boadilla del Camino (10–15 km) o descubre cualquiera de las pequeñas circuitos circulares que te adentrarán en el corazón agrícola de la comarca (5–12 km).

Por último, no abandones Frómista sin rendirte a su cocina: prueba el lechazo churro asado, la menestra palentina, las morcillas de Villada o unas lentejas pardinas de Tierra de Campos para redondear una experiencia inolvidable.

Parada 3

Villa Romana La Olmeda

Conocer la historia de Palencia nos traslada a la época del Imperio Romano a través de la magnífica Villa romana de La Olmeda, en Pedrosa de la Vega. Este yacimiento, uno de los más importantes de España y declarado Bien de Interés Cultural, resulta imprescindible tanto para los amantes de la arqueología como para quienes buscan la paz de la Castilla rural.

Para vuestro centro de operaciones en autocaravana, podréis aparcar cómodamente junto al propio yacimiento, que cuenta con un amplio estacionamiento adaptado para vehículos grandes; Pedrosa de la Vega, con su ambiente sosegado, también ofrece zonas habilitadas para pernoctar. Desde allí, accedéis en pocos pasos al moderno edificio que cubre y protege la villa, garantizando una visita cómoda y didáctica.

El corazón de La Olmeda son sus extraordinarios mosaicos, entre los mejores figurados del mundo romano: escenas mitológicas, geométricas y de la vida cotidiana capaces de devolvernos al esplendor del siglo IV. Al recorrer la estructura de la villa, las estancias de esta lujosa residencia rural, termas, salones y patios, podréis imaginar la vida de sus ricos propietarios y descubrir la sofisticación con que vivían.

A tan solo 5 km, en Saldaña, el Museo de La Olmeda completa la visita con más de 300 objetos recuperados: cerámica, joyas, herramientas y elementos decorativos que ayudan a entender el día a día en la villa y el contexto histórico de la provincia romana. Una vez explorada La Olmeda, os recomendamos dar un paseo por Pedrosa de la Vega para admirar la sencilla belleza de la Iglesia Parroquial de San Pedro, y continuar adentrándoos en la Vega del río Carrión, cuyos caminos rurales son perfectos para recorrer a pie o en bicicleta.

Para redondear la jornada, rendid homenaje a la gastronomía palentina: un suculento lechazo churro asado, una menestra de verduras recién cogidas, las morcillas de Villada, lentejas pardinas de Tierra de Campos o las tradicionales alubias de Saldaña os mostrarán la riqueza de los productos locales.

Parada 4

Parque Natural Montaña Palentina

Ya es hora de integrarnos con la naturaleza, y el Parque Natural de la Montaña Palentina es el lugar perfecto para ello. Si disponéis de tiempo, os aconsejamos dedicarle más de un día para saborear sin prisa sus rincones y vistas.

Para visitar este paraíso de cumbres imponentes, valles verdes, bosques frondosos y escondidas cascadas, tomaremos como base el asombroso pueblo de Aguilar de Campoo. Nombrado Conjunto Histórico-Artístico y asentado a orillas del Pisuerga, este pueblo es el punto de partida ideal para adentrarse en la Montaña Palentina.

Los imprescindibles de Aguilar de Campoo son:

  • Plaza de España: Corazón vibrante de la villa, con terrazas donde catar la gastronomía local y admirar el majestuoso Palacio de los Marqueses de Aguilar.
  • El Castillo: Aunque en ruinas, sus muros todavía evocan la fortaleza medieval. Desde lo alto, las panorámicas sobre el casco urbano y el valle son inolvidables.
  • Las calles empedradas: Perdeos por la antigua judería, descubrid tramos de muralla medieval y dejad que cada rincón os hable de siglos de historia.

A pocos kilómetros en autocaravana, la naturaleza os ofrece aventuras para todos los gustos:

  • Embalse de Aguilar (3 km): Perfecto para un baño en aguas tranquilas o para practicar kayak, paddle surf y demás deportes acuáticos. Además, sus orillas cuentan con senderos ideales para paseos y áreas habilitadas para aparcar sin complicaciones.
  • Geoparque de las Loras: Una ruta de unos 10 km, bien señalizada, recorre parajes como el Hayedo de Monteahado y culmina en el misterioso Pozo de los Lobos, entre formaciones rocosas únicas.

Si queréis profundizar en este pulmón natural, desde localidades vecinas como Cervera de Pisuerga o Cardaño de Arriba podréis acceder a otras sendas y miradores. La ruta "Parqu-Castilla-León IV” en Palencia amplía información y propuestas de recorrido.

A lo largo de toda la estancia en la Montaña Palentina, no faltarán oportunidades de reponer fuerzas con su contundente y deliciosa cocina: embutidos ibéricos, patatas de la Ojeda, el reconfortante cocido montañés o castellano, tierno lechazo asado y quesos artesanos de la zona.

Parada 5

Cueva de los Franceses

Y para adentrarnos en el corazón geológico de esta comarca, os proponemos la visita a la singular Cueva de los Franceses, tomando como base de operaciones la pequeña localidad de Revilla de Pomar. Aquí podéis aparcar la autocaravana en el propio pueblo o en el área habilitada junto al acceso a la cueva, aprovechando su encanto rural y la cercanía a otros tesoros naturales.

La Cueva de los Franceses os recibirá tras recorrer un túnel artificial excavado en la caliza del páramo. Su visita, siempre guiada y con cita previa (reservad en la Casa del Parque o en el teléfono de información, ya que los horarios varían según la temporada y la cueva puede cerrar temporalmente por obras de adecuación y mejora, consultar antes de ir), es un viaje fascinante al interior de la Tierra: estalactitas, estalagmitas, columnas y otras formaciones esculpidas por el agua durante milenios. Además, la cueva toma su nombre de una leyenda de la Guerra de la Independencia, que aporta un punto de misterio a la experiencia.

El entorno de Revilla de Pomar está lleno de rincones para explorar: a un paso, la Surgencia de Covalagua, un espacio natural protegido donde el agua brota con fuerza creando cascadas y pozas en un paisaje de otra época; el Menhir de Canto Hito, un imponente monolito megalítico al que se llega por una senda señalizada; o el Pozo de los Lobos y el cercano mirador de Valcavado, accesibles mediante rutas de senderismo que recorren páramos y bosques de la Montaña Palentina (preguntad en la cueva de los franceses o en la oficina de turismo más cercana por ellas). Para los más pequeños (¡y también los no tan pequeños!), en Revilla de Pomar encontraréis una granja de alpacas, un plan divertido y diferente.

Y, como siempre, no pueden faltar los sabores de la tierra: al volver de la cueva, reencontrad vuestra mesa con la gastronomía palentina, embutidos ibéricos, cocido montañés o lechazo asado, para poner el broche de oro a una jornada de descubrimiento bajo tierra y en la naturaleza.

¿Sorprendidos? Es lo que suele suceder cuando se disfruta de un destino que, a menudo es subestimado, aunque sin embargo esconde un sinfín de maravillas que os dejarán gratamente sorprendidos. Esta ruta está diseñada para desafiar las expectativas y mostrar la riqueza cultural, natural e histórica de una tierra que lo tiene todo. Siendo realmente una invitación a la aventura, a la curiosidad y al asombro, haciendo de vuestro viaje en autocaravana por Palencia una experiencia verdaderamente sorprendente e inolvidable.

Devuelve tu caravana
¿Prefieres salir de otra ubicación? Ver alquileres

Vehículos disponibles cerca del final de la ruta

Esperamos que os haya gustado este viaje y que os enamoréis tanto como nosotros de esta "Bella Desconocida". Y recordad, como dijo Bruce Lee:

"La simplicidad es la clave de la brillantez".