Seguimos explorando el Canal de Castilla en Palencia, esta vez adentrándonos en el “Ramal de Campos” en Ribas de Campos, donde las aguas del Canal se entremezclan con las del río Carrión para componer un paisaje fluvial de gran singularidad. Al llegar, pasead por la Plaza Mayor y asomaos a la Iglesia Parroquial de San Martín de Tours, un templo construido en el siglo XIII con posteriores reformas barrocas que alberga un magnífico retablo rococó del siglo XVIII.
A tan solo dos kilómetros, en el paraje conocido como Calahorra de Ribas, encontraréis el punto estratégico donde el Ramal Norte, procedente de Alar del Rey, conecta con el inicio del Ramal de Campos, y donde un monolito conmemora el inicio de las obras del Canal el 16 de julio de 1753. Allí mismo podréis maravillaron con la esclusa ovalada de retención, única en este ramal, y la triple esclusa que compensa un fuerte desnivel, dando vida a un auténtico espectáculo hidráulico.
Ribas de Campos y sus alrededores ofrecen además excelentes oportunidades para el ocio activo: recorred los tranquilos caminos de sirga a pie o en bicicleta, por ejemplo, el trayecto de 5,6 km que une Calahorra de Ribas con el Puente de Valdemudo, y dedicad un tiempo a contemplar el asombroso cruce de aguas entre el Canal y el Carrión, un testimonio de la maestría ingenieril del siglo XVIII. Muy cerca, a apenas un kilómetro del casco urbano, se alzan las ruinas del Monasterio de Santa Cruz de la Zarza, declarado Monumento Histórico-Artístico en 1931, cuya imponente arquitectura gótica merece una visita pausada.
Para reponer fuerzas tras este recorrido, no dejéis de degustar los sabores de la Tierra de Campos: el jugoso lechazo churro, la menestra palentina, las afamadas morcillas de Villada o las lentejas pardinas, platos contundentes que os reconfortarán y os conectarán, una vez más, con la rica tradición culinaria de Palencia.


