Tan solo 11 km os separan de Calpe, mundialmente conocida por el imponente Peñón de Ifach (332 m), unido al continente por el tómbolo de Ifach. Desde este istmo podréis contemplar panorámicas espectaculares de la ciudad y de la Costa Blanca… si os animáis a subir, claro.
Para iniciar la visita, pasead por el casco antiguo, aún protegido por restos de muralla medieval. Recorred sus calles salpicadas de murales y mosaicos, asomaos a la plaza de la Villa con su iglesia y descubrid los rincones más típicos: el Fortet de la Mar, la calle San Roque y el barrio de los Pescadores.
A continuación, acercaros al Paseo Marítimo, que abraza el Peñón y bordea su Parque Natural. Allí mismo encontraréis el Humedal de las Salinas, en pleno casco urbano, y el punto de información para la ruta del Peñón de Ifach. Recordad reservar la subida con antelación, ya que se limita a 300 visitantes al día, y no es apta para quienes padezcan vértigo.
Si preferís una caminata junto al mar, la ruta de Voramar discurre desde Cala Calaga hasta el puerto deportivo Les Bassetes. Aparcad junto al paseo de la Infanta Cristina, donde comienza el sendero; en el camino descubriréis calas escondidas y paisajes de roca y pinar. Para el baño, os recomendamos Cala Calaga, por sus aguas transparentes ideales para deportes náuticos.
Otro plan distinto es visitar los Baños de la Reina, junto a las salinas: un enclave de piscinas naturales y restos de un yacimiento romano, anclado frente a una bahía de aguas tranquilas.
Antes de partir, dejad un hueco para la gastronomía local: desde el clásico arroz a banda y la paella marinera hasta los pescados al horno o a la sal, revelaciones del Mediterráneo que completan la experiencia.


