DESCUBRIENDO GRAZALEMA

DESCUBRIENDO GRAZALEMA

Ruta por el interior de Cádiz

''La montaña no es otra cosa que montañas y ríos, y la amplia tierra, el sol, la luna y las estrellas''.

Dogen

Disfruta del interior de Cádiz

Esta ruta en autocaravana tiene lugar a lo largo del Parque Natural Sierra de Grazalema. En esta zona visitaremos algunos de los pueblos más famosos, que serán el punto de partida para rutas senderistas, lugares de ensueño, la más rica gastronomía y diversos momentos de paz.

Esperamos que disfrutéis del precioso entorno que lo rodea, descubriendo uno de los secretos de todo buen autocaravanista, como es la "desconexión total".

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Este viaje tiene una duración aproximada de unos 4 o 5 días, variando según las actividades planificadas, los destinos que se deseen visitar y el tiempo de permanencia en cada lugar.

La ruta parte de un punto específico, sin embargo, ofrecemos la flexibilidad de iniciar la ruta desde la ubicación que consideres más adecuada, adaptando y haciendo tuya esta ruta tan especial.

Mapa de DESCUBRIENDO GRAZALEMA
Como llegar:
Parada 1

Arcos de la Frontera

Comenzamos nuestra ruta en Arcos de la Frontera, uno de los pueblos con más encanto de la provincia de Cádiz. Su privilegiada ubicación, en lo alto de un cerro, le confiere unas vistas espectaculares y una historia marcada por su papel estratégico durante la Reconquista. De hecho, el origen de su nombre está ligado a los antiguos arcos defensivos que protegían el acceso a la villa.

Uno de los rincones imprescindibles es la Plaza del Cabildo, donde se alzan la Iglesia de Santa María, el antiguo Castillo árabe del siglo XI (hoy convertido en parador) y el Mirador de Abades, que ofrece unas vistas inmejorables al río Guadalete y a todo el entorno natural. Si os quedáis con ganas de más, no os perdáis el Balcón de la Peña, otro punto panorámico que os regalará una postal inolvidable.

Pero Arcos también guarda alguna que otra sorpresa. Aunque parezca increíble, ¡tiene playa! En el embalse de Arcos encontraréis una zona de baño acondicionada con arena, ideal para refrescarse en verano, relajarse o incluso practicar deportes náuticos suaves.

Además, en los alrededores del pueblo, podéis disfrutar de una amplia oferta de turismo activo: rutas a caballo, escalada, piragüismo o incluso partidas de paintball para los más aventureros.

Parada 2

El Bosque

Seguimos nuestro recorrido por el interior de la provincia y nos dirigimos a los pies de la Sierra de Albarracín, dentro del Parque Natural de la Sierra de Grazalema, para llegar a El Bosque, un pequeño pueblo blanco que merece mucho más que una parada rápida.

Uno de los principales motivos para detenerse aquí es recorrer la conocida ruta del Río Majaceite, un sendero que conecta El Bosque con Benamahoma (o viceversa). El acceso está bien señalizado desde las afueras del pueblo y el camino, de unos 5 km, discurre entre vegetación frondosa, al lado del agua y con un microclima húmedo que lo hace especialmente agradable incluso en los meses más cálidos. Si os quedáis con ganas de más naturaleza, os recomendamos también la Subida al Pico Albarracín, donde podréis disfrutar de unas vistas impresionantes del parque.

Para los más aventureros, esta zona ofrece muchas opciones de turismo activo, especialmente en temporada: rutas en bicicleta, actividades de agua, e incluso vuelos en ala delta o parapente, gracias a las condiciones del entorno y la orografía del lugar.

En cuanto al propio pueblo, El Bosque mantiene todo el encanto de los Pueblos Blancos: fachadas encaladas, calles empedradas y rincones con historia. Os recomendamos recorrer su casco antiguo y visitar espacios como el jardín botánico, el Museo del Queso, el Molino del Rodezno, la fuente del mismo nombre y su Plaza de Toros.

Y cómo no, tras tanta actividad, llega el momento de sentarse a la mesa. En El Bosque podréis probar platos de la sierra con identidad propia: el queso payoyo ecológico, el cardo con huevos revueltos, la carne de venado, el camote o postres tan tradicionales como la tarta de bellotas o los amarguillos. Una auténtica experiencia gastronómica en pleno corazón de la naturaleza.

Parada 3

Grazalema

Nos montamos en la autocaravana y nos ponemos en marcha hasta encontrar Grazalema, enclavada en pleno corazón del Parque Natural de la Sierra de Grazalema. Este pueblo nos recibe con la esencia más auténtica de la arquitectura gaditana: calles estrechas, blancas y empedradas, rodeadas de un entorno natural privilegiado. Os sugerimos aparcar en el Mirador de Asomaderos, desde donde tendréis unas vistas espectaculares antes de recorrer el pueblo a pie.

Uno de los aspectos más curiosos de Grazalema es su conocido microclima, ya que, a pesar de estar en el sur, es una de las zonas con más lluvias de toda España. Esto se debe a la orientación de sus montañas, que actúan como barrera natural para las nubes del Atlántico y del Estrecho de Gibraltar.

Entre los puntos imprescindibles del casco histórico, destacan el Monumento al Toro de Cuerda y la Iglesia de Nuestra Señora de la Encarnación. Siguiendo la ruta, llegaréis a la Plaza de España, donde se encuentran el ayuntamiento, una fuente central y la Iglesia de la Aurora, del siglo XVII. Y no olvidéis hacer una parada para probar el típico queso Payoyo, uno de los sabores más representativos de la zona.

Para quienes busquen algo de actividad física, os recomendamos la Calzada Medieval, un antiguo camino empedrado que recorre la parte baja del pueblo junto al río Guadalete. Es una ruta sencilla (1.5km), ideal para disfrutar del entorno natural y observar la biodiversidad de la zona.

Y si os animáis a explorar un poco más la sierra, encontraréis múltiples propuestas de turismo activo: desde rutas de montaña, barranquismo, bicicleta y escalada, hasta actividades como parapente o paseos a caballo. Una parada perfecta para conectar con la naturaleza y cargar energías antes de continuar la ruta.

Parada 4

Benaocaz

Nuestra última parada es Benaocaz, un pequeño y encantador pueblo blanco que pone el broche de oro a esta escapada. Lugar perfecto para despedirnos de la ruta con una experiencia que combina naturaleza, historia y leyenda.

Una de las rutas más especiales que podéis hacer aquí es la del Salto del Cabrero, envuelta en una curiosa leyenda local. Según cuenta la tradición, un humilde lechero cruzaba a diario este sendero para llevar alimento a su hijo enfermo. Un día, perseguido por un prestamista, no tuvo otra opción que saltar entre dos peñas separadas por un desfiladero. El sendero, de recorrido corto y bien señalizado (3 kms), parte desde la calle Parajuco y os permitirá contemplar ese mismo paso legendario entre paredes verticales.

Además de esta ruta, también podéis disfrutar de otras opciones para caminar entre naturaleza, como Los Nacimientos, la subida al Cintillo o las Buitreras de la Otrera, cada una con su propio encanto.

Y, tras el paseo, os animamos a perderos por el casco antiguo de Benaocaz. El trazado del barrio nazarí, con sus calles estrechas de origen árabe, os transportará a otra época. No olvidéis acercaros al Castillo de Aznalmara, vestigio medieval entre montañas, perfecto para despedir el viaje con una última mirada panorámica a la sierra.

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Vehículos disponibles cerca del final de la ruta

Esperamos que os haya gustado este viaje y hayáis descubierto los encantos de Cádiz fuera de su costa. Y recordad, como dijo Auguste Rodin:

“En la naturaleza están todos los estilos futuros”.