En nuestro afán de perseguir el curso del Duero, cruzamos la frontera hacia Portugal para descubrir Miranda do Douro, una encantadora ciudad que se alza sobre los impresionantes cañones del río. Aquí, la cultura mirandesa, el paisaje de los Arribes y la presencia del Duero se funden de manera única.
Miranda do Douro es la capital de la Terra de Miranda, una región con lengua propia (el mirandés, cooficial en Portugal) y tradiciones ancestrales. Empezaréis explorando el centro histórico: la Concatedral, cuyo emplazamiento elevado regala vistas panorámicas; y muy cerca, las ruinas del viejo castillo y del Palacio Episcopal, testigos mudos de siglos de historia defensiva. Pasear por sus calles estrechas y empedradas os conducirá a la Plaza de D. João III y al Museo da Terra de Miranda, que os sumergirá en la etnografía local.
La ciudad domina uno de los tramos más sobrecogedores del Parque Natural do Douro Internacional, donde el río ha labrado cañones que separan España y Portugal.
Crucero fluvial: Una experiencia imprescindible: navegaréis por esos cañones, guiados en español y portugués, admirando buitres leonados, águilas reales y alimoches. Muchos cruceros concluyen con una cata de vinos de Oporto y una exhibición de rapaces en la Estación Biológica Internacional.
Miradores: No dejéis de visitar el mirador de São João das Arribas (Aldeia Nova) y el de Fraga do Puio (Picote), dos balcones naturales sobre el abismo.
Parque Urbano del río Fresno: En las riberas del Fresno encontraréis pasarelas y senderos que permiten un agradable paseo junto al agua.
El entorno protegido ofrece múltiples itinerarios ideales para el senderismo y BTT: la Senda del Duero (GR-14) atraviesa también estos parajes; la clásica ruta de Miranda a São João das Arribas (casi 20 km ida y vuelta) regala panorámicas inolvidables; y hay decenas de pistas forestales para explorar en bicicleta.
Para rematar vuestra jornada, dejad que el paladar viaje a Trás-os-Montes con la gastronomía mirandesa:
Posta à Mirandesa: Lomo de ternera mirandesa, a la brasa, servido con patatas caseras y arroz.
Bacalao: Clásico portugués, presente en mil recetas.
Cabrito asado: Tierna carne de cordero, asada lentamente.
Vino de Oporto: El maridaje perfecto tras un crucero por el Duero.
Así, entre historia, naturaleza y sabores, Miranda do Douro os brindará una experiencia inolvidable al filo del gran cañón del Duero.


