TIERRA DE CEREZOS

TIERRA DE CEREZOS

Ruta por el Valle del Jerte

“La naturaleza siempre lleva los colores del espíritu”.

Ralph Waldo Emerson

Descubre el Valle del Jerte

Esta ruta en autocaravana se desarrolla en el Valle del Jerte, en Extremadura, una región bañada por el río Jerte. Hemos elegido este nombre para la ruta porque, mientras viajáis con vuestra autocaravana, uno de los árboles más predominantes en el paisaje será el cerezo.

La verdadera magia del Valle del Jerte se revela en primavera, cuando los cerezos están en plena floración. Si podéis programar vuestra visita para esta época, disfrutaréis de un espectáculo natural único, sino la propuesta es igual de válida, salvo por el color. A lo largo del recorrido, os adentraréis en paisajes que no se ven todos los días, con la oportunidad de explorar rutas de senderismo, practicar barranquismo, y mucho más.

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Este viaje tiene una duración de unos 4-6 días, dependiendo de lo que queráis disfrutar en cada lugar, los lugares en concreto que queráis visitar o las actividades que hacer fuera de la ruta propuesta. De hecho ninguna ruta debería tener un fin planeado, simplemente disfrutar de cada lugar lo necesario y más en una ruta de naturaleza y entornos tan privilegiados, como esta.

La ruta parte de un punto específico, sin embargo, tenéis la flexibilidad de iniciarla desde la ubicación que consideréis más adecuada, adaptando y haciendo vuestra esta ruta tan especial.

Como en todas nuestras rutas, pero especialmente en las de naturaleza, recomendamos tener especial precaución al transitar por este tipo de carreteras. Además, es importante tener en cuenta que cada vez más, los espacios naturales pueden tener horarios de visita limitados para mejorar su protección. Por ello, es muy recomendable estudiar y preparar bien nuestras visitas con antelación.

Mapa de TIERRA DE CEREZOS
Como llegar:
Parada 1

La Garganta de los Infiernos

Aunque el espectáculo de la floración de los cerezos tiene lugar en primavera, esta tierra de cerezos es digna de visitar en cualquier época del año. Buena prueba de ello es nuestra primera parada: la impresionante Garganta de los Infiernos, una de las joyas naturales más conocidas del Valle del Jerte. Podéis tomar como base la localidad de Jerte, perfecta para establecer el campamento y organizar la visita a este paraje y otras propuestas cercanas, o bien acercaros directamente y continuar luego hacia la siguiente parada de la ruta.

A tan solo 5 km de Jerte, la Garganta de los Infiernos ofrece más de 6.000 hectáreas de naturaleza salvaje donde podréis disfrutar de múltiples actividades. Su rincón más famoso es el paraje de Los Pilones, con trece pozas de diferentes formas y profundidades que forman unas espectaculares piscinas naturales de agua cristalina. Es importante saber que, en temporada alta, el aparcamiento gratuito solo está habilitado en la rotonda de la N-110, de noviembre a marzo; el resto del año, se accede a través de zonas de pago.

Para quienes busquen un poco de senderismo, este entorno es ideal. Desde el centro de información del paraje o consultando la web turística del Valle del Jerte, podréis elegir entre rutas de distinta intensidad, tanto a pie como en BTT o incluso barranquismo. La ruta completa principal, de unos 16 km (ida y vuelta), es de dificultad media, aunque muchos se decantan por hacer la conocida Ruta de los Pilones, más corta (6 km ida y vuelta), que os lleva directamente a las piscinas naturales. A pesar de su nombre, este monumento natural formado por paredes de granito ofrece una experiencia de lo más refrescante y relajante.

De vuelta al pueblo, os espera la Piscina Natural de El Nogalón, un lugar ideal para disfrutar de un picnic bajo los árboles o darse un baño en aguas frescas. Cuenta con merendero, chiringuito y parque infantil, lo que lo convierte en una parada perfecta para descansar y desconectar con tranquilidad.

Muy cerca de allí, os recomendamos también un sencillo paseo de unos 2 km hasta el Centro de Reproducción de Salmónidos del Valle del Jerte. Solo tenéis que cruzar el puente junto a la piscina y seguir la pista paralela al río. Una vez allí, podréis ver los estanques donde se crían truchas autóctonas para repoblar los ríos de Extremadura. La entrada es gratuita, y si hay suerte podréis coincidir con monitores que os expliquen el proceso. Es una visita muy recomendable, especialmente si viajáis en familia.

Antes de dejar Jerte, os animamos a pasear por su casco histórico. Callejead por el antiguo Barrio de los Bueyes, descubrid la antigua judería o sentaos un rato en la Plaza de la Independencia a observar la vida del pueblo mientras tomáis algo. Jerte mantiene ese equilibrio entre autenticidad y hospitalidad que tanto valoran quienes viajan sin prisas. Y, como no podía ser de otra forma, la buena mesa está asegurada. Sopas, guisos, migas, embutidos caseros o ensaladas de temporada, todo elaborado con productos locales y con el sabor inconfundible de la sierra.

Parada 2

Cascadas de las Nogaleas

Nos dirigimos hacia las Cascadas de las Nogaledas, un entorno natural de enorme belleza. Para acceder a ellas, lo más recomendable es estacionar la autocaravana en el pueblo de Navaconcejo y, desde allí, iniciar la ruta a pie por un sendero bien señalizado que os llevará entre vegetación, agua y sombra.

La ruta principal es lineal, de unos 3 kilómetros y con un nivel de dificultad sencillo, aunque también existe una variante circular de unos 4 kilómetros, perfectamente indicada. En cualquiera de las dos opciones, disfrutaréis de un paisaje espectacular, con varios saltos de agua entre robles y nogales. Si tenéis la oportunidad de hacer esta excursión durante la floración del cerezo, el entorno se vuelve aún más impresionante, con vistas inolvidables durante todo el recorrido.

Al regresar a Navaconcejo, os sugerimos aprovechar para degustar algún plato típico extremeño en sus bares o restaurantes, o simplemente pasear por su calle principal, paralela al río Jerte. Una excusa perfecta para cerrar una jornada de naturaleza, color y tranquilidad.

Y si aún os quedan fuerzas y ganas de aventura, os animamos a realizar la ruta circular de Las Nogaleas (6 km), que parte del puente viejo del pueblo y os llevará por un sendero entre castaños y cascadas, en una de las rutas más bonitas de todo el Valle. Además, entre junio y septiembre, podréis disfrutar de alguna de las tres piscinas naturales repartidas por la localidad (Pilar, Cristo y Chamizo). Ya sea para daros un buen baño o simplemente para admirarlas, son espacios que completan perfectamente una parada de lo más completa.

Parada 3

La Garganta de la Puria

Como buenos exploradores, llegamos a la Garganta de la Puria. Podremos estacionar en un pequeño aparcamiento de tierra junto a la carretera e iniciar nuestra excursión. El trayecto es corto (600 m de ida), muy sencillo y poco transitado. Durante el recorrido, pasaremos por distintos miradores y nos acompañará en todo momento el suave murmullo del agua.

Al completar el paseo, nada mejor que desplegar la manta para un picnic junto a las pozas, animarse con una ruta en bicicleta por los alrededores o simplemente descansar y respirar aire puro. Es un plan breve pero intenso: “en lo menos está lo más”, pues la belleza natural y la desconexión bastan para recargar energías.

Para quienes quieran prolongar la aventura con la visita a un pueblo cercano, El Torno resulta imprescindible. Desde allí arranca la ruta circular PR‑CC 8, un recorrido de 12 km que bordea el arroyo Labradillo, pasa por antiguos chozos de piedra y ofrece miradores con vistas espectaculares de la garganta.

Conocido como “El Mirador del Valle por sus panorámicas sobre el Jerte, El Torno os sorprenderá con sus empedradas calles: la calle Portugal y el Barrio del Castillo son dos de sus rincones más pintorescos, donde tradición e historia se respiran a cada paso.

Parada 4

Mirador de la Memoria

Nuestra siguiente parada todavía es breve, pero bonita. Se trata del Mirador de la Memoria, a unos pocos kilómetros de El Torno.

Este monumento conmemora a los olvidados de la Guerra Civil y la dictadura. Sus figuras escultóricas se aprecian a lo lejos, y al llegar podréis contemplar el valle en todo su esplendor. Es un lugar genial para detenerse, desconectar y seguir ruta. Podría haberse incluido esta visita en una ruta circular desde El Torno, de menos de 3 km, que también os permitirá fotografiar algunas de las chozas pastoriles de piedra, auténticos vestigios del pasado rural.

Y para cerrar esta etapa, muy cerca del pueblo (junto a la gasolinera) encontraréis la piscina natural de Los Pozos, donde podréis refrescaros si el tiempo lo permite o, simplemente, admirar este espacio de agua natural.

Parada 5

Embalse de Plasencia

Nuestra última parada se localiza en el Embalse de Plasencia, un espacio perfecto para estacionar y disfrutar de un día en grande. Aquí podéis disfrutar de excursiones en kayak o piragua, o bien aventuraros en alguno de los senderos que rodean el embalse para admirar sus orillas y el entorno natural.

Como apoyo logístico, la ciudad de Plasencia (capital de Cáceres) es la opción ideal. Para abrir boca, adentraos en su Plaza Mayor, rodeada de elegantes soportales y presidida por un Ayuntamiento del siglo XVI cuya torre alberga la figura del “Abuelo Moyorga”, convertido en auténtico símbolo local.

A continuación, os proponemos este recorrido por el casco histórico:

  • Puerta del Sol y antiguo trazado de la muralla: iniciad el paseo en la Calle del Sol y seguid el trazado de la antigua fortificación, que os introduce en el corazón medieval de la ciudad.

  • Acueducto de Plasencia: con sus casi 200 m de longitud, 55 arcos y 18 m de altura, es una obra impresionante que marcaba el suministro de agua.

  • Ruta del Agua (7 km circular): parte desde el mismo acueducto y combina patrimonio e itinerarios junto al cauce, ideal para estirar las piernas y seguir descubriendo la zona.

Para cerrar la jornada, no dejéis de visitar las dos grandes catedrales de la ciudad, la Vieja y la Nueva, ambas repletas de ornamentaciones, museos y valiosas obras de arte. Y, antes de marchar, pasad por el Palacio de Mirabel, en el antiguo barrio judío, declarado Bien de Interés Cultural y testigo de siglos de historia placentina.

Naturaleza en solitario o en buena compañía, diseñada tanto para quienes buscan aislarse como para los que prefieren compartir la experiencia. Esta ruta es totalmente adaptable a cualquier perfil: ideal para disfrutar de un entorno tan espectacular como el Valle del Jerte y empaparse de su belleza. Puede realizarse en cualquier época del año, aunque en primavera y verano alcanza todo su esplendor. Sin duda, un remedio infalible contra la rutina y un reto apasionante para los amantes de descubrir lugares nuevos.

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Vehículos disponibles cerca del final de la ruta

Esperamos que os haya gustado esta ruta en autocaravana y que hayáis conectado de forma completa con este trocito del Valle de Jerte. Y recordad, como dijo San Agustín:

“La naturaleza es la mejor maestra de la verdad”.