MÁS QUE HISTORIA

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Ruta por pueblos de la Sierra de Huelva

"Felicidad no es hacer lo que uno quiere, sino querer lo que uno hace".

Jean Paul Sastre

Disfruta de los pueblos de la Sierra de Huelva

Esta ruta en autocaravana recorre algunos de los pueblos más mágicos de la Sierra de Aracena, en Huelva, también conocida como la Sierra Onubense. A lo largo de su historia, esta región ha sido hogar de civilizaciones como la romana y la árabe, especialmente en los bonitos y conocidos pueblos blancos de la provincia.

Cuando pensamos en Huelva, solemos imaginar la playa y el ambiente costero. Sin embargo, esta provincia esconde rutas, paisajes y pueblos preciosos, además de una gastronomía excelente que va más allá del marisco. ¡Esperamos que disfrutéis del viaje!

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Este viaje tiene una duración mínima de unos 7 días, variando según las actividades planificadas, los destinos que se quieran visitar y el tiempo de permanencia en cada lugar.

La ruta parte de un punto específico, sin embargo, tenéis la flexibilidad de iniciarla desde la ubicación que consideréis más adecuada, adaptando y haciendo vuestra esta ruta tan especial.

Y como en cualquier otra ruta por carretera de montaña, siempre hacemos un llamamiento especial a la atención y respeto de las normas de circulación. Pues aunque son trayectos cortos, son por zonas viradas y algunas veces estrechas, en los que debemos adaptarnos a las características y tamaño de nuestra autocaravana.

Mapa de MÁS QUE HISTORIA
Como llegar:
Parada 1

Aroche

Comenzamos nuestra ruta en Aroche, enclavada en la Sierra de Aracena. Este antiguo asentamiento fue una próspera urbe romana, más tarde pasó a manos de los musulmanes y siguió tejiendo su historia a lo largo de los siglos.

Una vez hayáis aparcado, adentraos en el Castillo de Aroche, una fortaleza singular que alberga en su interior una plaza de toros, justo en pleno casco urbano. A continuación, acercaros al Museo Arqueológico para empaparos de las raíces de la localidad, y no dejéis de visitar el Museo del Rosario, instalado en el histórico Convento de la Cilla, a un paso de allí.

Antes de marcharos, tenéis que descubrir la Ciudad Romana de Arucci Turóbriga, fundada en el siglo I a. C. y organizada en murallas, caserío y necrópolis. Tras el asombro arqueológico, pasead sin rumbo por sus calles y deleitaos con la gastronomía local: jamón ibérico, mojama de atún, pestiños y gañotes serán la mejor recompensa.

Para los amantes de la naturaleza, el paraje de las Peñas de Aroche os espera con sus laderas protegidas de media montaña. Allí descubriréis una gran diversidad de aves, especialmente el buitre negro, que nidifica en este refugio natural.

Parada 2

Cortegana

Nos ponemos en marcha y pronto alcanzamos Cortegana, en pleno Parque Natural Sierra de Aracena y Picos de Aroche. Su gran protagonista es el Castillo de Sancho IV, excepcionalmente conservado: recorreréis su muralla, el patio de armas, el alcázar, el aljibe y el pequeño museo que alberga en su interior.

Al adentraros en el pueblo, tropezaréis con joyas como la Ermita de la Piedad y la Parroquia del Divino Salvador. Para conocer el legado mudéjar, no dejéis de visitar una auténtica casa típica Mudéjar, perfectamente conservada y abierta al público.

Una forma muy atractiva de descubrir su patrimonio artístico-cultural es seguir las rutas temáticas, que os llevan por monumentos y miradores, muestran el antiguo manejo del agua e incluso retan a los aficionados a la fotografía con escenarios únicos. Para profundizar vuestro interés, sed exploradores de sus leyendas, desde el Cabezo de la Horca hasta La Aparición, y poned a prueba vuestro paladar con la gastronomía local, especialmente los guisos de setas o gurumelos. Además, de poder hacer diversas actividades alrededor del pueblo.

Y, ya que estáis inmersos en la sierra, no podéis marcharos sin visitar la cercana Gruta de las Maravillas en Aracena: una de las cavernas kársticas más visitadas de España, famosa tanto por sus asombrosas formaciones como por la leyenda que guarda en su interior.

Parada 3

Almonaster la Real

Ruedas sobre el asfalto nos llevan hasta Almonaster la Real, donde las huellas de diversas culturas se reflejan en sus monumentos, su castillo y sus calles, razón por la que fue declarado Conjunto Histórico-Artístico.

Una vez estacionados, os animamos a comenzar la visita en la Mezquita de Almonaster, enclavada dentro de las murallas del castillo. Construida en el siglo X, es una de las mejor conservadas de la península. Tras la Reconquista fue convertida en ermita de Nuestra Señora de la Concepción; en su interior podréis distinguir las distintas salas que la componen.

Muy cerca encontraréis el castillo, donde aún se conservan fragmentos de la muralla y la curiosa Puerta Falsa. Desde allí, adentraos en el pueblo para perderos por sus encantadores rincones: cruzad el Puente de la Tenería y seguid los vestigios de la antigua calzada romana.

Rodeado de bosques de castaños, Almonaster ofrece una red de senderos, seis en concreto, ideales para descubrir aldeas cercanas y disfrutar de vistas impresionantes, como Almonaster (2 km), Puerto de las Encrucijadas (8 km) o La Escalada (12 km). Y, como siempre, no dejéis de saborear la rica gastronomía local. Para terminar, permitíos un capricho y relajaos en el balneario del pueblo, un auténtico remanso de paz.

Parada 4

Jabugo

Seguimos nuestro viaje hasta llegar a Jabugo, famosa en todo el mundo por su excepcional jamón ibérico. Este pueblo vive y se respira el cerdo ibérico: aquí no solo deberéis degustar su famoso jamón, sino también sus chorizos, salchichas y lomos, auténticos manjares de la dehesa. Para adentraros en su tradición, no dejéis de visitar el Museo Municipal, donde descubriréis la historia y el proceso de elaboración de estos productos.

Una vez hayáis estacionado, pasead por sus empinadas y apacibles calles: la Plaza del Jamón, con el Casino de Jabugo como centro neurálgico, la emblemática Calle Barco y el antiguo Tiro de Pichón, hoy sede del Centro Andaluz de la Dehesa y el Cerdo Ibérico. Cada rincón guarda un aire auténtico que invita a saborear la esencia de este lugar.

Para bajar tanto disfrute, os proponemos la ruta circular de Galaroza, que os permitirá adentraros en el paisaje de encinas y alcornoques que rodea el municipio de aproximadamente 12 km. Y antes de poner rumbo a vuestra siguiente parada, aprovechad para llevaros algún recuerdo ibérico: en la autocaravana habrá espacio de sobra, y al regresar, todos querrán saber cuál es vuestro secreto de Jabugo.

Parada 5

Galaroza

Para nuestra próxima parada nos desplazamos al pueblo vecino de Galaroza, cuyo casco histórico ha sido declarado Bien de Interés Cultural gracias a sus rincones emblemáticos: la Plaza del Alcalde, la Fuente de Nuestra Señora del Carmen, el Monumento de las Pizarrillas y la coqueta Ermita del Carmen.

Una vez estacionéis, pasead por sus apacibles calles, descubrid la historia local en el museo del pueblo y, si os apetece estirar las piernas, animaros con alguna ruta de senderismo de la zona, como el Camino Alto de la Dehesa, un recorrido circular de unos siete kilómetros. Y si preferís un día de relax, no faltan acogedores rincones donde disfrutar de un merecido descanso en plena naturaleza.

Parada 6

Fuenteheridos

A poca distancia de Galaroza se encuentra Fuenteheridos, cuyo evocador nombre significa “Fuente Fría”. Este pueblo destaca por sus antiguas canteras de mármol y cal, que en el siglo XX fueron motor de la economía local. Paseando por sus calles descubriréis un rico patrimonio religioso y, muy cerca del corazón de la villa, el Manantial de la Plaza del Coso, donde brota el agua que da origen al río Múrtigas.

Os proponemos recorrer el casco urbano y, después, adentraros en la naturaleza mediante dos rutas imprescindibles: el sendero circular de Fuenteheridos, que os llevará por bosques y praderas a vuestro aire, y la senda Fuenteheridos–Aracena, ideal para admirar los imponentes castañares de la sierra que cambian de color con cada estación.

Parada 7

Castaño del Robledo

Nos desplazamos unos cinco kilómetros hasta Castaño del Robledo, el municipio más alto de la provincia de Huelva, rodeado por un frondoso bosque de castaños.

Al recorrer sus calles, no dejéis de descubrir el Caserío, Bien de Interés Cultural, que engloba la Iglesia de Santiago el Mayor, la Fuente y los Humilladeros del Señor. Antes de partir, ascendé hasta el Mirador de los Conejales: las panorámicas del pueblo y su entorno os dejarán sin palabras.

Castaño del Robledo es también punto de partida de varias rutas a pie, como el sendero que rodea la localidad, el trazado de la Urralera o la subida al Cerro del Castaño. Incluso podéis prolongar la caminata hasta Alájar. Aunque los caminos suelen estar señalizados, os aconsejamos consultar previamente su longitud y dificultad para elegir la que mejor se adapte a vuestro ritmo.

Parada 8

Santa Ana la Real

Este tramo de nuestra ruta por el interior de Huelva nos conduce a Santa Ana la Real, un pueblo de aparente calma que, sin embargo, rebosa encanto histórico y natural. Al adentraros en su casco urbano, resulta imprescindible acercarse a la Fuente de los Tres Caños, donde confluyen tres manantiales de agua cristalina, y pasear hasta las iglesias que salpican sus calles. Desde la Cruz del Vigía, las panorámicas sobre la Sierra de Aracena os revelarán la inmensa belleza de este paisaje serrano.

Más allá del núcleo urbano, Santa Ana ofrece propuestas para conectar con la naturaleza: un parque de aventuras en plena dehesa, una granja didáctica donde los más pequeños pueden interactuar con los animales y refrescantes pozas, como la del Risco del Levante, ideales para un chapuzón. Los aficionados al senderismo encontrarán en la Ruta del Bosque de las Letras un paseo por frondosos hayedos salpicados de inscripciones ancestrales, mientras que la Ruta Ornitológica permite avistar aves que habitan estos densos montes.

Y, por supuesto, no puede faltar un homenaje al paladar: al asear el alma con estos paisajes, acompañad la experiencia degustando la cocina local. Deleitad vuestro apetito con un reconfortante estofadillo de carne, el potaje de habichuelas con bacalao, el sencillo pero sabroso gazpacho de papas cocidas o el contundente picadillo de asadura, todo ello maridado con los vinos de la comarca.

Parada 9

Alájar

A continuación llegamos a Alájar, un rincón con claro aire árabe que figura entre las joyas de Huelva. Sus paisajes confluyen en manantiales cristalinos y extensas dehesas donde los cerdos ibéricos retozan al aire libre.

En el corazón del pueblo se alza la Peña de Alájar, coronada por la ermita de Nuestra Señora Reina de los Ángeles (siglo XVI). Desde aquí disfrutaréis de panorámicas espectaculares y, junto al santuario, hallaréis el jardín que alberga la romántica leyenda del “Arco de los Novios”. Todos sus secretos se revelan en el Centro de Interpretación de Arias Montaño.

A un paso están las Cuevas de las Lapas, donde las galerías de Palacio Oscuro y Sillita del Rey guardan vestigios arqueológicos fascinantes. De vuelta al pueblo, perderos por sus callejuelas y regalad al paladar los manjares locales: jamón ibérico, acelgas fritas, solomillo de cerdo o conejo estofado, siempre regados con un buen vino de la tierra.

Y, al hallarse en Sierra Morena, Alájar ofrece el escenario perfecto para sumergiros en la naturaleza: rutas de senderismo, paseos a caballo, escalada e incluso rafting os esperan para completar esta experiencia inolvidable.

Parada 10

Linares de la Sierra

Llegamos a nuestra última parada: Linares de la Sierra, serpenteando por un tramo de montaña célebre como el “Valle Escondido”, un nombre cuyo secreto descubriréis recorriendo sus calles. El paisaje es espectacular, pero os rogamos extremar las precauciones al volante.

Al aparcar, os recibirá un pueblo de casa blancas enclavado en un entorno natural de gran belleza. Podréis pasear por el Valle de los Silos, El Riandero o el paraje de Agua de la Paloma, auténticos refugios de calma.

Mientras exploráis fuentes e iglesias, os llamará la atención el misterioso “Valle Escondido” tallado en piedra bajo vuestros pies. Se trata de los famosos llanos: alfombras de piedra bicolor que decoran las entradas con motivos geométricos, florales o religiosos, dotando al pueblo de un carácter único.

Si lo que buscáis es mimaros, los Hammam Linares os esperan bajo un amplio semisótano: salas templadas, piscinas, termas, saunas, luz tenue y música ambiental os envolverán en una experiencia de puro bienestar.

Con esta última etapa cerramos nuestro recorrido por los históricos pueblos de interior de Huelva: historia viva, parajes inolvidables, gastronomía extraordinaria y mil rincones por descubrir. ¡Hasta la próxima aventura!

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Vehículos disponibles cerca del final de la ruta

Esperemos que os haya gustado esta ruta única por la provincia de Huelva, y recordad, como dijo Henry Miller:

“Nuestro destino nunca es un lugar, sino una nueva forma de ver las cosas”.