LAS SEIS COSTAS

LAS SEIS COSTAS

Ruta por la costa del mar Cantábrico

"La belleza del mundo natural está en los detalles".

Natalie Angier

Descubre la costa del mar Cantábrico

Esta ruta en autocaravana tiene su trascurso por toda la costa norte de España. Le hemos puesto este nombre porque recorreremos las costas de La Coruña, Lugo, Asturias, Cantabria, Vizcaya y Guipuzkoa.

En este trayecto viajaremos por los enclaves y pueblos que consideramos no se pueden perder. Disfrutando de este modo de la naturaleza y la gastronomía de cada una de estas provincias. Realmente son unas vacaciones de lujo por el norte de España, recorriendo el mar Cantábrico, donde cualquier parada os puede hacer perder la noción del tiempo.

"Simplemente impresionante", sería la forma más resumida de describir esta ruta. Y para los amantes al senderismo y ciclismo, indicar que no exactamente, pero cerca de lo programado, transcurre el "Camino de Santiago del Norte", el cual también puede ser un buen aliciente para la realización de esta gran aventura.

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Este viaje está programado para un mínimo de 15 días, variando según las actividades planificadas, los destinos que queráis visitar y el tiempo de permanencia en cada lugar.

La ruta parte de un punto específico, sin embargo, ofrecemos la flexibilidad de iniciar la ruta desde la ubicación que consideréis más adecuada, adaptando y haciendo tuya esta ruta tan especial.

Nuestra verdadera recomendación temporal, es que si no es posible disponer de tanto tiempo, mejor hacerlo en dos o tres veces, para conocer y grabar en nuestro cerebro lo vivido por esta zona, que seguro perdurará por siempre e incluso nos incitará a volver. Por ello, como si de las temporadas de una serie se tratase, a cada uno de las costas, se le asignará un número, tanto para centrar mejor el recorrido, como para si se desea hacer por partes y se quiere llevar una constancia más directa.

Muy importante comprender que esta gran ruta en autocaravana o gran viaje de vacaciones, no incluye una visita profunda de cada costa, sino algunos de sus lugares principales y más atractivos. Si bien, es cierto que esta elección ha sido muy complicada, por lo que se recomienda visitar otras rutas de las diferentes costas y provincias, con la finalidad de poder ampliar información y sobre todo organizar vuestras propias paradas, en otros sitios tan encantadores o más de los que la plataforma os presenta.

Mapa de LAS SEIS COSTAS
Como llegar:
Parada 1

A Coruña

Costa I, Capítulo 1º

Iniciamos nuestra andadura por el Mar Cantábrico en la costa de A Coruña, comenzando por su la capital, una ciudad rodeada de leyendas. Se dice que Hércules alzó la Torre sobre el cadáver de su enemigo Gerión, dando origen a A Coruña, cuyo faro romano, la Torre de Hércules, ha merecido el título de Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.

Para disfrutar de sus panorámicas, aparcad junto al faro y contemplad la inmensidad del océano desde este antiguo vigía. Antes de internaros en el casco urbano, acercaros a la cercana playa de Adormideras, con su arena fina y blanca, un inesperado oasis a un paso de la ciudad. A pocos minutos en coche encontraréis el Monte de San Pedro. Allí, un laberinto de cañones históricos y un funicular acristalado os elevarán sobre la bahía, regalándoos vistas de diez que abarcan toda la urbe coruñesa.

De regreso al centro, seguimos con nuestro objetivo playero: la playa del Orzán, a pie de ciudad y perfecta para todo tipo de deportes de arena; Riazor y Matadero, el paraíso de los surfistas; y la tranquila bahía de San Amaro, ideal para un paseo relajado por su arena nívea. Para estirar las piernas, recorred el extenso paseo marítimo o perdéos en los jardines de San Carlos y Méndez Núñez.

Si preferís empaparos de cultura, A Coruña alberga museos de Bellas Artes, Ciencias, Arqueología y el interactivo Domus. Y para reponer fuerzas, dirigíos a la zona de Pescaderías Vella: allí, el pulpo a feira, la tortilla de Betanzos, el lacón con grelos, los pimientos de Padrón, la empanada gallega… y, por supuesto, el marisco fresco os aguardan para cerrar el día gastronómico como merece.

Parada 2

Ferrol

Costa I, Capítulo 2º
Seguimos recorriendo la costa de A Coruña y hacemos escala en Ferrol, ciudad portuaria cuya ría se abre al Atlántico. Conocida desde el siglo XVIII por su arsenal y astilleros, Ferrol ha sido durante siglos un enclave estratégico en la construcción naval y la defensa marítima.

Para adentraros en su pasado industrial y urbano, empezad por el Barrio de la Magdalena, surgido al compás de la expansión de los astilleros. Aquí conviven edificios clasicistas, con amplios balcones de hierro y galerías acristaladas que evocan la popa de los navíos, junto a muestras de modernismo de principios del XX. En sus calles hallaréis los principales monumentos, tiendas, bares y tabernas para disfrutar del tapeo ferrolano.

La huella militar de Ferrol se aprecia recorriendo sus fortalezas: el Castillo de San Felipe, la Torre de la Palma, la Fortaleza de San Martín, la antigua muralla y las múltiples baterías costeras. Completad el itinerario en el Museo Naval, donde se exhibe la evolución del arte de la construcción de buques y la historia de la Armada.

El Ferrol Vello, o barrio marinero, ofrece un agradable paseo junto al puerto y marca el inicio del Camino Inglés de peregrinación a Santiago. Aquí es obligatorio saborear un pincho frente al muelle y, para los más atrevidos, probar la lamprea, un sabroso pez de sabor singular, muy valorado en la cocina local.

En cuanto a sus playas, Ferrol combina dos perfiles muy distintos:

  • Playas de mar abierto: extensas bahías de arena fina y forma de media luna, como Doniños, San Xurxo, Covas, Santa Comba o Ponzos. Sus olas, cuando el viento arrecia, son un auténtico paraíso para surfistas y aficionados al bodyboard.

  • Playas de ría: pequeñas ensenadas de aguas tranquilas junto a los núcleos urbanos, ideales para un baño relajado y al alcance de la ciudad.

Parada 3

Viveiro

Costa II, Capítulo 1º
Entramos en la provincia de Lugo y nuestra primera parada es Viveiro, un coqueto pueblo marinero que, aunque pequeño, atesora rincones imprescindibles. Comenzamos la visita atravesando la Puerta del Castillo del Puente, también llamada Puerta de Carlos V, una de las tres conservadas de la antigua muralla.

La entrada se alza al final del Puente de la Misericordia, que cruzaremos antes de adentrarnos en el casco antiguo. Allí os esperan la Plaza Mayor, las puertas de Cristo y de Valado, la Gruta de Lourdes… y, por supuesto, la gastronomía local: empanadas gallegas, sardinas asadas y la famosa Tarta de Mondoñedo.

Para disfrutar de panorámicas inolvidables, subid al Mirador de San Roque. Llegar es fácil: podéis hacerlo con la autocaravana o bien caminar los 3,5 km que lo separan del centro. Y, ya que estáis en la costa, nada como un baño en la playa de Covas, al pie del Puente de la Misericordia. Su secreto mejor guardado son los Os Castelos, formaciones rocosas que emergen del agua y ofrecen atardeceres de postal.

Si aún os queda tiempo y ganas de aventura, no dejéis de visitar el Paraje Natural de Souto da Retorta, una reserva dominada por eucaliptos centenarios. En el punto de información encontraréis varias rutas señalizadas. Y para quienes prefieran un paseo junto al agua, el Pozo da Feira os llevará hasta una hermosa cascada que combina bosques y torrentes en un entorno de ensueño.

Parada 4

Foz

Costa II, Capítulo 2º

En la costa de Lugo nos detenemos en Foz, un pequeño pueblo pesquero que forma parte de la comarca de A Mariña Central. Este municipio cuenta con dos puertos, reflejo de su tradición marinera. Actualmente, es posible recorrer un agradable paseo que bordea la costa desde la Playa da Rapadoira hasta los dos puertos, donde encontraréis el mejor ambiente del lugar. Aprovechad para dar un paseo en barca por la Ría de Foz, una experiencia ideal para disfrutar del paisaje desde el agua.

Muy cerca se encuentra uno de los tesoros históricos más importantes de la zona: el Templo de San Martiño de Mondoñedo, considerada la catedral más antigua de España, datada en el siglo IX. Podéis reservar una visita guiada en la Oficina de Turismo para conocer su historia en profundidad.

Otro de los grandes símbolos de Foz son los Castelos de Foz: tres formaciones rocosas situadas junto a la costa que, aunque no llegan a ser islotes, emergen del mar con una presencia imponente.

Si antes de cruzar hacia Asturias os quedáis con ganas de más, os recomendamos una visita a Ribadeo, a solo veinte minutos. Allí se encuentra la famosa Playa de las Catedrales, declarada Monumento Natural y considerada una de las más espectaculares de España.

Tras un baño inolvidable, nada mejor que dar un paseo por su puerto marítimo y su casco histórico, y hacer una parada para disfrutar de una tapa de marisco fresco, como broche perfecto al recorrido.

Parada 5

Gijón

Costa III, Capítulo 1º

En nuestro caravanear por las Seis Costas, llegamos a Asturias, y más concretamente a Gijón, considerada la capital de la Costa Verde por su ubicación privilegiada y, sobre todo, por sus paisajes verdes que la envuelven.

Antes de explorar su costa y playas, os recomendamos adentraros en el corazón de la ciudad: el barrio de Cimadevilla. Sus calles empedradas y estrechas están llenas de vida, historia y rincones encantadores como la Plaza Mayor, la Plazuela del Marqués o el Paseo de Begoña. Si os interesa la historia, no os perdáis el Museo de las Termas Romanas o la Casa Natal de Jovellanos.

Después de comer, una buena idea es subir al Parque del Cerro de Santa Catalina, donde se alza una de las esculturas más icónicas de Gijón: el Elogio del Horizonte, obra de Eduardo Chillida, cariñosamente apodada por los locales como el váter de King Kong.

Tras visitar el barrio, podéis acercaros a la cercana Playa de Poniente para pasear por el puerto deportivo, o bien recorrer la famosa Playa de San Lorenzo, perfecta para disfrutar del amanecer, el atardecer o, si el tiempo lo permite, darse un buen chapuzón.

Gijón ofrece una amplia oferta cultural: museos, acuario, jardines, parques y arte en todos los rincones. No dejéis pasar la oportunidad de descubrir el programa "Gijón Goloso", que os invita a saborear sus mejores pastelerías y dulces tradicionales.

Si os apetece hacer ejercicio más allá de las actividades acuáticas, tenéis el sendero fluvial de Peñafrancia, de 8 km, que comienza en la Escultura de los Sentimientos y finaliza en el nacimiento del río que le da nombre.

Y como si de una receta médica se tratara, no os vayáis sin brindar con unos culines de sidra asturiana y acompañarlos de unos boquerones fritos, chorizos a la sidra… o cualquier plato de la increíble gastronomía asturiana. Gijón sabe, y mucho.

Parada 6

Lastres

Costa III, Capítulo 2º

Nuestra siguiente parada es Lastres, un pequeño pueblo costero con un encanto innegable, considerado uno de los más bonitos de España. Al llegar con la autocaravana, os sorprenderán sus casas colgadas sobre los acantilados, con vistas espectaculares al mar.

En esta preciosa villa marinera, os invitamos a recorrer su puerto tradicional y relajaros en sus playas de aguas cristalinas, ideales para la práctica de esnórquel. El paseo por el casco histórico es una auténtica delicia. No os perdáis la Calle Real, llena de casas marineras de vivos colores; el Barrio de los Balleneros, con sus fachadas blancas; la Casa del Doctor Mateo (conocida por la serie de televisión) o la Torre del Reloj, uno de los símbolos del pueblo.

Si buscáis buenas panorámicas, subid a los miradores de San Roque o del Fitu, desde donde podréis contemplar la costa asturiana en todo su esplendor. Para completar la visita, os recomendamos acercaros hasta Colunga, a solo 7 minutos, y disfrutar del Museo Jurásico de Asturias, con impresionantes réplicas de dinosaurios a escala real que harán las delicias de pequeños y mayores.

Y por supuesto, no olvidéis que estáis en tierra de excelente gastronomía: sidrerías, pescados frescos, platos marineros… y siempre un buen culín de sidra para brindar. Lastres es un pueblo que se saborea con calma, y que os dejará con ganas de volver.

Parada 7

Ribadesella

Costa III, Capítulo 3º

Una parada obligatoria en Asturias es, sin duda, Ribadesella. Este espectacular pueblo costero se sitúa en la desembocadura del río Sella, a orillas del mar Cantábrico, y fue uno de los principales puertos del norte de España durante el siglo XIX.

Iniciamos la visita recorriendo el Paseo de los Vencedores del Sella, que nos lleva hasta el puente sobre el río. Desde aquí podéis realizar el famoso descenso del Sella en canoa, una de las actividades más emblemáticas de la zona.

Otro paseo imprescindible es el de la Playa de Santa Marina, donde podréis admirar los palacetes modernistas que en su día pertenecieron a la alta burguesía. Además, esta playa es ideal para disfrutar de deportes acuáticos como el kayak.

Al recorrer el casco antiguo, no dejéis de visitar el Barrio del Portiellu, con sus casas de vivos colores. También merece la pena seguir el conocido Paseo de la Grúa, que conduce hasta La Fuentina y los murales de Mingote, una serie de ilustraciones que narran la historia local de forma humorística. Al final del paseo llegaréis a la lonja y al puerto pesquero, donde cada mañana se recibe el pescado más fresco del Cantábrico.

Para cerrar la visita con un toque cultural único, os recomendamos la Cueva de Tito Bustillo, declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. En su interior podréis contemplar pinturas rupestres del Paleolítico, rodeados de estalactitas, estalagmitas y un ambiente prehistórico que impresiona. A continuación, podéis visitar el Centro de Arte Rupestre, donde se profundiza en el contexto de las cuevas y su valor histórico.

Parada 8

Llanes

Costa III, Capítulo 4º

Nos despedimos de Asturias en uno de sus rincones más bellos: Llanes, un pequeño pueblo donde el verde de la montaña se funde con el azul del mar. Su casco antiguo, declarado Conjunto Histórico-Artístico, os hará entender por qué esta villa enamora a tantos. Basta con recorrer sus calles medievales para sentir su historia viva.

En vuestra visita, no os perdáis el Torreón y las murallas del siglo XIII, el Palacio de la Castañaga o la Basílica de Santa María. Os sorprenderá también la cantidad de casonas y palacios que salpican este núcleo histórico.

Uno de los mejores lugares para pasear es el puerto, donde podréis saborear la gastronomía local en alguno de sus bares o restaurantes. El recorrido comienza en los Cubos de la Memoria, una obra del artista vasco Agustín Ibarrola que decora los bloques del espigón. Desde allí, podréis disfrutar de una caminata entre el mar y la hierba, contemplando Llanes desde lo alto de los acantilados.

En cuanto a playas, el concejo de Llanes cuenta con más de 30 para todos los gustos. Estas son algunas que no deberíais perderos:

  • Playa de Poo: A tan solo 2 km del pueblo, es un entorno natural rodeado de vegetación. Sus aguas poco profundas y sin oleaje la convierten en una auténtica piscina natural.
  • Playa El Sablón: En pleno centro, ofrece un pequeño rincón de arena dorada y aguas cristalinas, ideal para un baño rápido tras recorrer el casco antiguo.
  • Playa de Toró: A un corto paseo de Llanes, sorprende con su singular paisaje, donde rocas puntiagudas emergen de la arena creando una estampa única.

Y si os apetece desviaros un poco de la ruta, os recomendamos descubrir uno de los secretos mejor guardados de la zona: los Bufones de Pría. Estas formaciones geológicas, ubicadas entre los acantilados, expulsan agua del mar a presión cuando las olas golpean con fuerza, ofreciendo un espectáculo natural tan sonoro como fascinante.

Parada 9

Comillas

Costa IV, Capítulo 1º

Cruzamos a la costa de Cantabria y hacemos parada en uno de sus destinos más emblemáticos: Comillas, una villa que destaca por su extraordinario patrimonio arquitectónico. Esta localidad fue lugar de residencia de reyes y nobles indianos, lo que propició una etapa de esplendor económico y artístico que aún se respira en sus calles.

Como fruto de esa riqueza, arquitectos de renombre dejaron su huella aquí. El mejor ejemplo es, sin duda, El Capricho de Gaudí, una de las obras más singulares del modernismo español. Esta joya fue encargada por el indiano Máximo Díaz de Quijano, y es hoy el emblema indiscutible de la ciudad.

Junto a esta joya modernista se encuentra otro conjunto impresionante: el Palacio de Sobrellano y su Capilla-Panteón, residencia del Marqués de Comillas, una figura clave en el desarrollo y prestigio de la villa.

Al adentraros en el casco antiguo, os animamos a perderos entre sus callejuelas, disfrutar del ambiente, saborear la gastronomía local y visitar algunos rincones destacados como la Plaza de la Constitución, el cementerio modernista, o el Parque de Güell y Martos. Y, por supuesto, no puede faltar un paseo por su puerto, reflejo del carácter marinero de la localidad.

Aunque Comillas solo cuenta con una playa, esta es extensa y está protegida por formaciones rocosas naturales, lo que permite disfrutar de un baño tranquilo incluso en aguas del mar Cantábrico. Para los amantes del surf y la naturaleza, muy cerca se encuentra el Parque Natural de Oyambre, a poco más de 5 km. Aquí podréis realizar rutas senderistas entre paisajes costeros y disfrutar de una playa ideal para surfistas más experimentados.

Y si disponéis de más tiempo, os recomendamos acercaros a dos joyas muy próximas: Santillana del Mar, con su ambiente medieval, y San Vicente de la Barquera, con su castillo, su ría y su fuerte sabor marinero.

Parada 10

Liencres

Costa IV, Capítulo 2º

Continuamos nuestra ruta con las impresionantes vistas del paisaje cántabro, y casi sin darnos cuenta, llegamos a Liencres, un lugar donde naturaleza e historia se dan la mano.

Entre sus puntos de interés destaca el Castillo de Hércules, declarado Bien de Interés Cultural, así como varias estructuras defensivas repartidas por la zona que jugaron un papel clave durante la Guerra Civil Española. Un paseo por la villa os permitirá descubrir estos vestigios que aún conservan su valor histórico.

Pero si hay algo que hace única a esta localidad es su conexión con el mar Cantábrico y, en especial, el Parque Natural de las Dunas de Liencres, ubicado en la desembocadura del río Pas. Este espacio protegido alberga dos sistemas dunares, calas escondidas, playas rodeadas de pinares y una gran riqueza ecológica. El parque se extiende desde la Punta del Águila hasta el Canal de la Hoz, abarcando varios montes y municipios.

Al llegar, podréis elegir entre varias rutas señalizadas que os conducirán a través de acantilados, playas, islotes y senderos entre dunas. Para los amantes del senderismo, una de las mejores opciones es subir a La Picota, uno de los picos más altos de la zona, con 240 metros de altitud y panorámicas espectaculares.

No os vayáis sin visitar algunas de sus playas más conocidas, como Valdearenas, ideal para relajarse o pasear, y Canallave, uno de los puntos de referencia para los surfistas del norte.

Parada 11

Santoña

Costa IV, Capítulo 3º

Después de esta aventura entre dunas y olas, ponemos rumbo a Santoña, la cuna de las anchoas en aceite de oliva. Una villa marinera rodeada casi por completo por las aguas del Cantábrico, que invita a perderse por cada uno de sus rincones y dejarse conquistar por su encanto. Uno de sus puntos más agradables es el paseo marítimo junto a la playa de San Martín, ideal para caminar con vistas al mar.

Como buena localidad pesquera, no puede faltar una visita al muelle y al Centro de Interpretación de las Marismas, donde podréis conocer en profundidad la tradición pesquera de la zona. Allí mismo, también encontraréis productos frescos y locales. Y, cómo no, si hay un producto estrella en Santoña, son las anchoas. Para los más fanáticos, hay un secreto bien guardado: aquí está la única anchoateca del mundo.

Si os apetece moveros un poco y disfrutar de la naturaleza, os recomendamos dos rutas muy conocidas en la zona:

  • Ruta del Faro del Caballo: parte desde el pueblo, concretamente desde el Fuerte de San Martín, donde también se ubican el Ayuntamiento y el Centro Cultural. Es una ruta lineal de unos 11 km y dificultad media, especialmente por los cerca de 700 escalones que hay que bajar para llegar al faro. El esfuerzo tiene su recompensa.

  • Ruta de los Fuertes: también comienza en el Fuerte de San Martín, y en este caso es una ruta circular de unos 12 km. Durante el recorrido, disfrutaréis de acantilados, vegetación y vistas impresionantes sobre la costa, además de varios puntos defensivos históricos.

Parada 12

Castro Urdiales

Costa IV, Capítulo 4º

Ponemos rumbo a la última parada de nuestra ruta por Cantabria, no sin cierta nostalgia. Llegamos a Castro Urdiales, una joya costera que conserva con orgullo su legado medieval. Nada más entrar, nos recibe la Puerta Vieja, entrada simbólica a un casco antiguo lleno de historia y monumentos que invitan a ser explorados con calma.

En pleno centro, la Plaza del Ayuntamiento es el lugar ideal para disfrutar de la gastronomía cántabra: anchoas en salazón, rabas, quesos locales o almejas a la marinera, entre otros manjares. Y si tenéis un diente goloso, no os vayáis sin probar el sobao pasiego o la quesada, dos dulces tradicionales elaborados con leche de vaca.

Desde la plaza, un paseo nos lleva al Castillo de Santa Ana, que se alza junto a la imponente Iglesia de Santa María y el llamado Puente Romano. Estos tres elementos forman un conjunto histórico de gran valor, ideal para los amantes de la historia y la arquitectura.

Pero Castro Urdiales también es mar. Su paseo marítimo está rodeado de acantilados y playas que ofrecen vistas impresionantes y zonas perfectas para el relax o el deporte. Las más populares son Brazomar y Ostende, ideales para el baño y actividades acuáticas.

Para quienes quieren ir más allá, el Yacimiento Arqueológico de Flaviobriga es una parada fascinante. Fundado por los romanos en el siglo I d.C., nos traslada a los orígenes de la ciudad. Y si os interesa la arqueología prehistórica, no os perdáis las cuevas del Cuco y la Cueva Grande, que conservan restos óseos y pinturas rupestres.

También podéis disfrutar de la naturaleza y la adrenalina con actividades como paseos a caballo, escalada o descenso de cañones, muy cerca de estas zonas arqueológicas.

Y para los amantes del senderismo, Castro Urdiales ofrece su propia Vía Verde, con cinco rutas adaptadas a distintos niveles. La más popular es la Vía Verde Castro-Traslaviña, de poco más de 5 km, perfecta para recorrer entornos verdes y frondosos, en plena calma natural.

Parada 13

Bilbao

Costa V, Capítulo 1º

Comenzamos nuestra ruta por la costa de Vizcaya en su ciudad más grande e impresionante: Bilbao. Nuestro primer paso nos lleva al Casco Viejo, uno de los rincones con más vida y carácter de la ciudad, situado junto a la ría. Aquí encontraréis joyas como la Catedral de Santiago o la Iglesia de San Antón.

Si llegáis con hambre, este es el sitio perfecto para disfrutar de unos pintxos acompañados de una copa de txakoli, especialmente en las famosas Siete Calles. Después de reponer fuerzas, nada mejor que un paseo por la Gran Vía, ideal si os apetece hacer compras, o por la Plaza Nueva, uno de los puntos de encuentro favoritos de los bilbaínos.

Acercándose al puerto, podréis contemplar una de las estructuras más icónicas del País Vasco: el Puente de Bizkaia, también conocido como el Puente Colgante, construido en el siglo XIX para conectar ambos márgenes de la ría. Muy cerca, no dejéis de visitar el Mercado de la Ribera, en pleno corazón del casco antiguo. Su impresionante arquitectura y su variedad de productos frescos lo convierten en un lugar imprescindible.

Para obtener las mejores vistas de la ciudad, subid al Mirador de Artxanda, situado a unos 300 metros de altitud. Y, por supuesto, no puede faltar una visita al emblemático Museo Guggenheim, símbolo de la transformación cultural de Bilbao y uno de los museos más importantes del país. Si aún tenéis tiempo, podéis relajaros en el Parque de Doña Casilda, visitar alguno de los muchos museos de la ciudad o pasar por la elegante Plaza Moyúa.

Y si el verano os pilla por aquí y queréis seguir sumando baños a vuestro pasaporte playero por las Seis Costas, recordad que Bilbao no tiene playa propia, pero muy cerca encontraréis las de Getxo y Plentzia, perfectas para un día de mar.

Parada 14

Bermeo

Costa V, Capítulo 2.º

Continuamos nuestra ruta por Vizcaya y, en menos de media hora, llegamos a Bermeo, uno de los pueblos más coloridos del País Vasco y con una profunda tradición pesquera. Nuestra primera parada obligatoria es el Puerto Viejo, uno de los rincones más fotografiados de la villa. Sus casas de colores, su ambiente animado y la oferta de pintxos lo convierten en el lugar ideal para una pausa con sabor local.

Antes de recorrerlo, os recomendamos informaros un poco sobre la historia del puerto, ya que su legado marinero es tan interesante como el entorno. A lo largo del Paseo del Puerto encontraréis el Parque Lamera, que antaño fue zona portuaria. Este espacio está decorado con esculturas del artista local Nestor Basterretxea, y en uno de sus extremos se alza el Casino, un edificio que recuerda a un pequeño palacio francés. En pleno casco viejo, no puede faltar la visita a la Torre Ercilla, actual sede del Museo del Pescador, donde podréis conocer de cerca la historia marinera y las tradiciones pesqueras de Bermeo.

Y a solo 11 kilómetros, no podemos dejar de recomendar uno de los enclaves más emblemáticos del País Vasco y del mar Cantábrico: la Ermita de San Juan de Gaztelugatxe. Para llegar, hay que cruzar un puente de piedra y subir más de 200 escalones, pero el esfuerzo se ve recompensado con unas vistas espectaculares entre acantilados, islotes y playas salvajes. Cuenta la tradición que hay que tocar tres veces la campana de la ermita para pedir un deseo. Además, si sois fans de Juego de Tronos, os encantará saber que aquí se grabaron algunas escenas de la serie.

En cuanto a playas, aunque no sean muy extensas ni de paseo, os recomendamos las que frecuentan los propios bermeanos. Eso sí, si vais en autocaravana, conviene revisar el acceso con antelación. Algunas opciones son:

  • Playa de Aritzatxu, una pequeña cala muy popular.

  • Playa de Arribolas, algo más agreste y natural, perfecta para una pequeña excursión.

  • Playa de Tonpon, sin arena pero con encanto. Si el tiempo lo permite, podréis disfrutar del sol y del mar entre las rocas.

Parada 15

Lequeitio

Costa V, Capítulo 3º

Con cierta nostalgia por dejar atrás la impresionante costa de Vizcaya, ponemos rumbo a Lequeitio, una encantadora villa situada en la desembocadura del río Lea. Este destino turístico sorprende por la belleza de sus playas y el colorido de sus calles.

Nuestra primera parada es el puerto, uno de los lugares más animados de la localidad. Allí disfrutaréis de unas vistas espectaculares del litoral, rodeados de pequeñas barcas y casas tradicionales de madera. Nada más llegar, podréis ver la Ermita de San Juan, un rincón con mucho encanto.

Subiendo desde el puerto llegamos al casco antiguo, antiguo barrio de pescadores, donde os animamos a perderos entre callejuelas salpicadas de historia. Aquí encontraréis notables edificios como la Iglesia de la Asunción de Santa María, la antigua Cofradía de Pescadores de San Pedro, los palacios de Oxangoiti, Abaroa y Uriarte, así como la Torre Turpin, una torre defensiva del siglo XVI hoy reconvertida en vivienda.

En cuanto a sus playas, tienen la peculiaridad de cambiar radicalmente con las mareas, llegando incluso a desaparecer por completo en pleamar. La más conocida es la Playa de Isuntza, de aguas tranquilas y con todos los servicios necesarios. Cuando baja la marea, se puede cruzar caminando hasta la Isla de San Nicolás, que en su día fue un asilo para leprosos. También merece una mención especial la Playa de Karraspio, perfecta para los amantes del surf.

Parada 16

Motrico

Costa VI, Capítulo 1º

Nos adentramos en Gipuzkoa, concretamente en Motrico, una villa pesquera con un casco histórico declarado Conjunto Monumental. Al recorrer sus estrechas calles, descubriréis una gran cantidad de palacios y torres que reflejan su pasado noble y marinero.

Uno de los mejores planes es acercarse a los barrios de Laranga y Galdonamendi, desde donde podréis disfrutar de espectaculares vistas a la costa y la montaña, mientras degustáis la deliciosa gastronomía local.

Como en toda parada costera, os recomendamos visitar el puerto, que en el pasado actuaba como puerto refugio gracias a su ubicación en una bahía natural entre los acantilados de Alcolea. No olvidéis seguir sellando vuestro pasaporte de baños o, al menos, acercaros a las piscinas naturales situadas en la playa del pueblo, un lugar perfecto para un buen chapuzón.

Motrico también es un excelente lugar para los más activos: durante todo el año es posible practicar paseos a caballo, piragüismo, paddle surf, y otros deportes acuáticos. Y si sois amantes del surf, o queréis iniciaros, la Playa de Alcolea es ideal para ello. Si preferís un entorno más salvaje y apartado, la Playa de Saturrarán, muy cercana, os encantará.

Para cerrar la jornada con algo diferente, os proponemos explorar el cercano Valle de Olatz, donde podréis realizar rutas de senderismo entre cuevas y galerías naturales, escenario de antiguas leyendas y tradiciones locales.

Parada 17

San Sebastián

Costa VI, Capítulo 2º

Como si se tratara del gran final de una serie inolvidable, despedimos nuestra ruta con una joya del norte: San Sebastián. Desde el primer momento, quedaréis cautivados por la icónica Playa de la Concha, escoltada por su elegante paseo marítimo de más de un kilómetro que culmina en el Palacio de Miramar, antigua residencia de verano de la reina María Cristina. Durante el recorrido podréis contemplar la Isla de Santa Clara, a la que se puede llegar fácilmente en barco.

Para abrir el apetito, os recomendamos adentraros en el Casco Antiguo, a los pies del Monte Urgull, uno de los barrios con más encanto de la ciudad. Aquí encontraréis joyas como la Plaza de la Constitución o la Basílica de Santa María del Coro. Después, lo ideal es perderse por la Calle 31 de Agosto o la Calle Mayor, donde podréis disfrutar de una auténtica ruta de pintxos y del mejor pescado fresco.

Si os apetece caminar un poco más, tomad el Paseo Nuevo, que comienza en el puerto y rodea todo el Monte Urgull, con vistas espectaculares del mar Cantábrico. El recorrido puede durar aproximadamente una hora, aunque probablemente os detengáis en la Playa de Zurriola, perfecta para surfistas y quienes buscan un ambiente más joven y activo.

Los amantes del arte no pueden perderse el famoso Peine del Viento, una de las obras más icónicas de Eduardo Chillida. Tres esculturas de acero ancladas a las rocas donde rompen las olas, situadas al final de la Playa de Ondarreta. Para llegar, seguramente ya habréis pasado por el Palacio de Miramar, que ofrece una de las mejores vistas de la bahía.

Como broche final, subid al Monte Igueldo. Podéis hacerlo en autocaravana o, mejor aún, en su funicular histórico, que os llevará hasta un torreón del siglo XIX y un encantador parque de atracciones. Desde la cima, tendréis una de las mejores panorámicas de la ciudad, la costa y la isla de Santa Clara. Perfecto para tomar un café con vistas que no se olvidan.

Cerrar una ruta como esta no es sencillo. Ya sea que la hayáis recorrido del tirón o por etapas, la sensación será la misma: esto no se acaba aquí. Siempre queda algo por descubrir, otro rincón que visitar, otro viaje que emprender. Y si sentís ese deseo de volver, no os preocupéis: es lo más normal del mundo tras vivir la magia de las Seis Costas del Cantábrico.

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Vehículos disponibles cerca del final de la ruta

Esperamos que os haya gustado esta visita y que en estos días hayáis descubierto rincones únicos. Y recordad, como dijo Julio Verne:

“Podemos desafiar las leyes humanas, pero no podemos resistir a las naturales”.