LA COSTA DE LAS VASCONGADAS

LA COSTA DE LAS VASCONGADAS

Ruta por la Costa Vasca

''No se puede ser infeliz cuando se tiene esto: el olor del mar, la arena bajo los dedos, el aire, el viento''.

Irène Némirovsky

Disfruta de la Costa Vasca

En esta ruta en autocaravana, recorreremos toda la costa del País Vasco, también conocido como Euskadi, explorando playas y paisajes que os dejarán sin palabras. Cada rincón os sorprenderá con su belleza, su cultura y su conexión única con el mar.

El nombre de esta ruta está inspirado en un término estrechamente ligado al País Vasco, que abarca las provincias de Álava, Vizcaya y Guipúzcoa en España. Algunos autores lo asocian a la lengua euskera y a los habitantes históricos de estas tierras, conocidos como los "vascongados". Una ruta llena de historia, cultura y naturaleza que no os podéis perder.

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Este viaje tiene una duración aproximada de unos 6/7 días, variando según las actividades planificadas, los destinos que se quieran visitar y el tiempo de permanencia en cada lugar.

La ruta parte de un punto específico, sin embargo, ofrecemos la flexibilidad de iniciar la ruta desde la ubicación que consideréis más adecuada, adaptando y haciendo vuestra esta ruta tan especial.

Mapa de LA COSTA DE LAS VASCONGADAS
Como llegar:
Parada 1

Musques

En este recorrido por la costa vasca, lo realmente difícil ha sido elegir dónde no detenerse. Comenzamos nuestra aventura en el extremo occidental, concretamente en Musques, un encantador municipio que destaca tanto por su riqueza natural como por su valioso patrimonio cultural.

Una de sus principales joyas es el Castillo de Muñatones, considerado uno de los mejor conservados de Euskadi y sin duda uno de los mayores reclamos turísticos de la zona. Si además os apasiona la historia industrial y la naturaleza, no podéis dejar de visitar el Centro de Interpretación Ambiental de Peñas Negras, ideal para comprender el entorno natural y minero de la comarca, así como la Ferrería de El Pobal, un museo vivo sobre la antigua fabricación del hierro que os transportará a otra época.

Musques también os ofrece una de las playas más emblemáticas para la práctica del surf en la cornisa cantábrica: la Playa de La Arena. Sus olas, su amplitud y sus servicios la convierten en un destino perfecto tanto para surfistas como para familias. Muy cerca de allí, en la ría de Pobeña, podréis disfrutar de otras actividades acuáticas como el piragüismo, una opción perfecta para pasar un día activo y divertido en familia.

En Pobeña, además, se encuentra uno de los rincones más encantadores del municipio: la Ermita de Nuestra Señora del Socorro, situada sobre un promontorio junto al mar. Esta pequeña joya arquitectónica, rodeada de naturaleza y con vistas espectaculares, os conquistará sin duda alguna.

Parada 2

Getxo

En dirección este, nos desplazamos hasta Getxo, un municipio costero situado en la bahía del Abra, en plena costa vasca. Considerado uno de los destinos más completos y atractivos de la cornisa cantábrica, Getxo combina historia, arquitectura, naturaleza y mar a partes iguales. Cada rincón de esta localidad guarda un pedazo de historia que merece la pena descubrir. ¡No os lo podéis perder!

Una vez allí, no faltan lugares imprescindibles que os recomendamos visitar:

  • Puente Bizkaia: también conocido como Puente Colgante, es una auténtica joya de la ingeniería del siglo XIX y Patrimonio de la Humanidad por la Unesco. Une Getxo con Portugalete y permite el cruce de personas y vehículos mediante una barquilla suspendida. Verlo en funcionamiento es todo un espectáculo.

  • Acuario de Getxo: ubicado en el Puerto Deportivo, es una visita ideal para toda la familia, especialmente para los más pequeños. En su interior podréis conocer los ecosistemas del mar Cantábrico y descubrir una gran variedad de peces, algas y crustáceos.

  • Galerías de Punta Begoña: estas emblemáticas galerías, situadas sobre los acantilados, fueron construidas como lugar de paseo de la aristocracia local. Hoy en día, son uno de los patrimonios históricos más destacados del municipio y ofrecen visitas guiadas para conocer su historia y arquitectura.

  • Mirador de Usategi: uno de los balcones naturales más espectaculares del litoral vizcaíno, con unas vistas privilegiadas del mar y del entorno urbano. Ideal para una pausa contemplativa y para sacar las mejores fotografías del viaje.

Y si lo que buscáis es arena y mar, Getxo también destaca por sus preciosas playas:

  • Playa de Las Arenas, perfecta para relajarse y tomar el sol sobre su fina arena.

  • Playa de Ereaga, una de las más populares, donde se combinan el ambiente local, los servicios turísticos, las aguas tranquilas y la proximidad al Puerto Deportivo y el encantador Puerto Viejo de Algorta, con sus casas blancas y ambiente tradicional marinero.

Por último, si os apetece algo más activo, os recomendamos recorrer la Ruta de los Acantilados de Getxo, que comienza en el Molino de Aixerrota, cerca de Punta Galea. Este sendero litoral de aproximadamente 9 km ofrece vistas panorámicas sobre el Cantábrico, y permite descubrir calas escondidas, formaciones geológicas sorprendentes y un entorno natural de gran valor paisajístico.

Parada 3

San Juan de Gaztelugatxe

En esta ocasión, nuestro destino es el emblemático San Juan de Gaztelugatxe, uno de los lugares más impresionantes y simbólicos del País Vasco. Esta joya enclavada en el mar Cantábrico ha sido escenario de relatos legendarios y producciones internacionales como "Juego de Tronos", donde fue transformado en Rocadragón.

Se trata de un pequeño islote unido a la costa por un puente de piedra y una escalinata de 241 peldaños, que os retarán hasta llegar a la cima. Durante la subida, no solo os envolverá el paisaje, sino también la historia: desembarcos, ataques piratas, aquelarres y leyendas pueblan cada roca. Una de las más populares dice que, al llegar arriba, hay que tocar tres veces la campana de la ermita para atraer la buena suerte.

La ermita de San Juan es una construcción sencilla, pero cargada de simbolismo y tradición. Desde allí, las vistas sobre el mar y los acantilados son realmente sobrecogedoras. Eso sí, es importante reservar entrada gratuita con antelación, ya que el acceso está limitado para preservar el entorno y evitar aglomeraciones.

Además, desde este punto se puede continuar disfrutando del litoral vasco realizando una ruta costera entre Bakio y Bermeo, donde os esperan calas escondidas, playas salvajes y panorámicas espectaculares. También existe la opción de admirar el islote desde otra perspectiva, con una excursión en barco que bordea la costa y permite contemplar toda su majestuosidad desde el mar.

Parada 4

Lequeitio

Nuestra siguiente parada, aún dentro de la costa de Vizcaya, es Lequeitio, una de esas sorpresas que no se entienden del todo hasta que se viven. Esta encantadora villa, situada en la desembocadura del río Lea, combina tradición marinera, patrimonio monumental y un entorno natural de enorme atractivo, convirtiéndose en uno de los destinos más especiales del litoral vasco.

Comenzamos por el puerto, uno de los rincones más animados del pueblo. Las casas de colores, las pequeñas embarcaciones y la vida que se respira junto al mar hacen de este lugar una parada imprescindible. Desde aquí se puede ver la Ermita de San Juan, que preside el acceso a la ría.

Subiendo hacia el casco antiguo, también conocido como el antiguo barrio de los pescadores, os animamos a recorrer sus calles con calma. Encontraréis construcciones que hablan de siglos de historia, como la Iglesia de la Asunción de Santa María, un templo gótico de imponente presencia; la Cofradía de Pescadores de San Pedro; los Palacios de Oxangoiti, Abaroa y Uriarte; o la Torre Turpin, una estructura defensiva del siglo XVI transformada en residencia.

En cuanto a las playas, Lekeitio ofrece una experiencia muy singular: la marea transforma completamente el paisaje. La playa de Isuntza es la más popular, con aguas tranquilas y todos los servicios necesarios para disfrutarla en familia. Durante la bajamar, es posible cruzar caminando hasta la Isla de San Nicolás, que siglos atrás sirvió como lugar de aislamiento para enfermos. También podéis acercaros a la playa de Karraspio, algo más abierta y muy apreciada por quienes practican surf o prefieren un entorno más amplio.

Parada 5

Zarautz

Cambiamos de parada, de playas y de localidad, pero no de sensaciones. Porque esta costa tiene ese don: el de sorprender y fascinar una y otra vez. En esta ocasión llegamos a Zarautz, uno de los destinos más recomendables del verano vasco. Su playa, la más larga del País Vasco con 2,5 km de longitud, es conocida por sus potentes olas y su ambiente animado, ideal para los amantes del surf. Si buscáis una alternativa más tranquila a San Sebastián, Zarautz es vuestro lugar.

La playa de Zarautz se divide de forma natural en tres zonas:

  • Zona oeste: pensada para familias y bañistas, con ambiente más relajado y todos los servicios.

  • Zona central: frecuentada por surfistas, donde las olas son protagonistas.

  • Zona este: perfecta para quienes buscan desconectar, tomar el sol o bañarse con calma.

Desde esta última parte, podéis hacer una pequeña caminata hasta el antiguo cargadero de mineral de Mollarri, disfrutando de unas vistas espectaculares de la costa desde lo alto.

Además del mar, merece la pena perderse por el centro de Zarautz y detenerse en el conjunto monumental de Santa María la Real, tanto por su arquitectura como por el entorno que lo rodea. Y, cómo no, dejarse llevar por la gastronomía local: el marmitako de atún, los txipirones en su tinta y el bacalao a la vizcaína son auténticos imprescindibles.

El paseo marítimo es amplio y agradable, ideal para recorrerlo en familia. Cuenta con esculturas, columpios para los más pequeños y un sendero costero que lleva hasta Getaria, a tan solo 4 km. Allí podréis visitar su encantador puerto, ver cómo se cocina el pescado a la brasa en plena calle, y subir al Monte San Antón. También podéis seguir la Ruta del Txakolí, paseando entre viñedos con vistas al mar, descubriendo el paisaje y los aromas de este vino blanco típico de la zona.

Parada 6

San Sebastián

Sin apenas daros cuenta, entre paisajes costeros y curvas suaves, llegaréis a la impresionante ciudad de San Sebastián. Lo primero que os enamorará será, sin duda, la playa de La Concha, una de las más emblemáticas de Europa. Su paseo marítimo, de un kilómetro de longitud, os llevará hasta el Palacio de Miramar, mientras disfrutáis de las vistas a la isla de Santa Clara, a la que podréis llegar fácilmente en barco.

Cuando el apetito apriete, es hora de adentrarse en el Casco Antiguo, a los pies del Monte Urgull. Aquí encontraréis la Plaza de la Constitución y la Basílica de Santa María del Coro, dos lugares con mucho encanto. Después, no dudéis en recorrer la Calle 31 de Agosto o la Calle Mayor, donde os esperan los pintxos más tradicionales y el pescado más fresco, todo con ese toque donostiarra que conquista.

Si aún os quedan ganas de caminar, os proponemos seguir el Paseo Nuevo, que bordea el Monte Urgull desde el puerto. La ruta completa, sin pausas, lleva alrededor de una hora, aunque bien podéis hacer una parada en la playa de Zurriola, favorita de los surfistas.

Los amantes del arte tenéis una cita imprescindible con el Peine del Viento, las tres esculturas de Eduardo Chillida que emergen de las rocas y juegan con la fuerza del mar. Para llegar, podéis caminar desde la playa de Ondarreta, pasando de nuevo por el Palacio de Miramar, antigua residencia veraniega de la reina María Cristina.

Para cerrar esta visita por todo lo alto, os recomendamos subir al Monte Igueldo. Podéis hacerlo en autocaravana o en el encantador funicular que os llevará hasta la cima. Allí, os espera un parque de atracciones con aire retro, un torreón del siglo XIX y, sobre todo, unas vistas espectaculares sobre toda la bahía. En la terraza panorámica, podéis tomar un café con una de las mejores postales del Cantábrico ante vosotros.

Parada 7

Hondarribia

Cerramos nuestro viaje en Hondarribia, uno de los pueblos con más carácter del País Vasco, que enamora por la excelente conservación de su casco antiguo, su ambiente marinero y su exquisita gastronomía. Un broche de oro para esta ruta.

La visita al casco viejo, rodeado por la única muralla medieval que aún se conserva en Guipúzcoa, es obligatoria. Pasear por sus calles adoquinadas, rodeadas de casas tradicionales vascas con balcones de colores, es como viajar en el tiempo. No dejéis de perderos entre sus rincones, donde cada calle parece contarte una historia.

Uno de los barrios con más vida es La Marina, repleto de bares y restaurantes donde saborear lo mejor de la cocina local. Platos como la merluza a la vasca, el bacalao al pil-pil, la barbalada o el pastel de carne son solo una muestra de la riqueza gastronómica que os espera.

En la Plaza de Armas, encontraréis el Castillo de Carlos V, hoy convertido en parador, desde el que se disfrutan magníficas vistas de la bahía. También destaca en esta misma plaza la Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción y del Manzano, una joya arquitectónica. Al seguir explorando, descubriréis otros espacios con encanto como la Plaza de Gipuzkoa, perfecta para tomar algo o hacer alguna compra local.

Y por supuesto, no puede faltar un rato de relax en la playa de Hondarribia, de aguas tranquilas, ideal tanto para un baño como para disfrutar del sol o dejar que los niños jueguen en su arena fina.

Si durante su realización, os apetece parar en cualquier otro lugar de esta costa, no os defraudará. Y de hecho, posiblemente lo tendremos recogido en alguna otra ruta. Así que no dudar, disfrutar y vivir el aire de esta costa, que a tanta gente atrae. Y si os falta algo, más vale volver, que ir rápido y no sentir lo esencial de cada rincón. 

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Vehículos disponibles cerca del final de la ruta

Esperamos que os haya gustado este viaje por completo por los lugares más sorprendentes de toda la costa vasca. Y recordad, como dijo Karen Blixen:

“La cura para todo es siempre agua salada: el sudor, las lágrimas o el mar”.