Muy cerca os espera Uncastillo, auténtico paraíso del románico aragonés que os hechizará con su belleza, sus empedradas callejuelas y su imponente castillo.
Su nombre, “Unum Castrum” en latín, significa “un solo castillo” o “el único castillo”, y pone de manifiesto la trascendencia de esta fortaleza medieval, pilar defensivo en la histórica frontera. La joya indiscutible es el Castillo de la Peña de Ayllón, también llamado Unum Castrum. Admirad sus dos torres, sobre todo la Torre del Homenaje, octogonal y majestuosa, que domina el paisaje y, según la leyenda, silba lamentos de una princesa mora en las noches de tormenta. Uncastillo presume de una riquísima herencia románica, plasmada en iglesias como: Santa María, joya de sobria elegancia; San Martín, que alberga el Centro de Interpretación de Arte Religioso del Prepirineo.
Paseando por el casco antiguo descubriréis magníficos palacios y caserones, como el Palacio de Martín el Humano o la señorial Casa Canales, testigos de la prosperidad de la villa en siglos pasados.
Rodeado por el paisaje prepirenaico de las Cinco Villas, Uncastillo es también una puerta a la naturaleza. Numerosas rutas de senderismo y BTT parten del pueblo, recorriendo campos de cereal, encinares y barrancos, y conduciendo a ermitas ocultas o miradores con vistas inigualables sobre el castillo y el valle.
Para culminar vuestra estancia, no dejéis de visitar el Yacimiento Arqueológico de Los Bañales, donde yacen los restos de una ciudad romana. Podréis aparcar la autocaravana en el área habilitada junto al yacimiento y disfrutar de esta ventana al pasado.
La gastronomía local retoma las delicias de la comarca: cocina tradicional, productos de cercanía y, además de los platos ya probados en paradas anteriores, embutidos artesanos y quesos de oveja que redondearán una experiencia inolvidable.


