EL ÚLTIMO VIAJE

EL ÚLTIMO VIAJE

Ruta desde Cantabria hasta Extremadura

''Viajar te deja sin palabras y después te convierte en un narrador de historias".

Ibn Battuta

Descubre Cantabria hasta Extremadura

En esta ruta en autocaravana partimos desde Cantabria hasta Extremadura , visitando todos los rincones recónditos por los que Carlos V discurrió su último viaje.

El último viaje del Emperador Carlos V en España fue en 1556, cuando desembarcó en Cantabria desde Bélgica, para dirigirse hasta el Monasterio de Yuste, en Extremadura, donde se retiraría y moriría tras 40 años de un reinado histórico.

Os invitamos a realizar esta ruta que comienza en Laredo, donde se produjo el desembarco y termina en Cuacos de Yuste (Cáceres), con principal interés para los amantes de la historia teniendo la oportunidad de emular al monarca. !Así que prepararos para viajar como Reyes¡

Elige tu caravana
¿Prefieres salir de otra ubicación? Ver alquileres

Elige tu Autocaravana

Este viaje tiene una duración aproximada de unos 7/8 días, variando según las actividades planificadas, los destinos que se deseen visitar y el tiempo de permanencia en cada lugar.

La ruta parte de un punto específico, sin embargo, ofrecemos la flexibilidad de iniciar la ruta desde la ubicación que consideres más adecuada, adaptando y haciendo tuya esta ruta tan especial.

Las fechas de paso o estancia del Emperador Carlos V, por las diferentes paradas, pueden variar en algunos casos, pues dependiendo de la localidad, datos e historiadores, pueden existir algunas diferencias.

Mapa de EL ÚLTIMO VIAJE
Como llegar:
Parada 1

Laredo

Aunque la primera entrada de Carlos V en la península fue por Tazones (Asturias) en 1517, debido a motivos climatológicos, el inicio de su última visita antes de retirarse tuvo lugar en Laredo (28 de septiembre de 1556). Esta localidad, rodeada por los montes y el mar Cantábrico, es un punto de partida perfecto para explorar el encanto de la costa oriental de Cantabria. Allí es imprescindible visitar sus dos principales referentes turísticos: la Puebla Vieja y la playa de La Salvé.

La Puebla Vieja, situada en el casco antiguo, está formada por seis calles que nacen a los pies de la Iglesia de Santa María de la Asunción, una joya arquitectónica de estilo gótico. En este recorrido, el visitante se adentra en un entorno repleto de casonas, palacios, torres, iglesias y conventos que conforman un conjunto patrimonial de gran valor. Por su parte, La Salvé es la playa más extensa de Cantabria: un largo arenal a los pies del municipio, ideal para disfrutar de un día de sol y un atardecer inolvidable.

Uno de los espacios naturales más recomendables es el Parque Natural de las Marismas de Santoña, Victoria y Joyel, con casi 7.000 hectáreas protegidas. Allí encontraréis un punto de información con propuestas de visitas guiadas y actividades adaptadas a todos los gustos. Además, la ubicación de Laredo os permitirá descubrir arenales de gran belleza como:

  • Playa del Regatón: de alto valor ecológico, con arena fina y dorada.

  • Playa de la Soledad: una pequeña cala tranquila con vistas espectaculares; recomendable llevar calzado deportivo.

  • Playa de San Julián: rodeada de acantilados, con arena dorada.

  • Playa del Puntal (en Santander): perfecta para realizar diversas actividades acuáticas.

Al caer la noche, nada mejor que pasear por su animado paseo marítimo y dejarse conquistar por la gastronomía local: pescados y mariscos frescos, pinchos, tapas y, por supuesto, las famosas anchoas de la zona. Aunque ya os advertimos que en la siguiente parada serán aún más protagonistas.

Parada 2

Medina de Pomar

La siguiente parada de este gran viaje nos traslada, al igual que al emperador Carlos V el 9 de octubre de 1556, a Medina de Pomar, en la provincia de Burgos. Ubicada en pleno corazón de Las Merindades, una comarca de paisajes variados y espectaculares en el norte de la provincia, esta villa nos recibe con un marcado sabor medieval, presidida por su joya patrimonial: el Alcázar de los Velasco, un imponente castillo del siglo XIV que se ha convertido en el emblema turístico de la localidad.

Una vez estacionada la autocaravana, os recomendamos iniciar el recorrido por su casco antiguo, declarado Bien de Interés Cultural. A lo largo de su trazado medieval se suceden iglesias, palacios y edificios singulares que conforman un verdadero espectáculo arquitectónico. Entre los elementos más destacados se encuentran el Arco de la Judería y el Arco de la Cadena, dos de las antiguas puertas de acceso a la ciudad, y la Iglesia de Santa Cruz, adosada a la antigua muralla. Pero sin duda, el protagonista indiscutible es el Alcázar de los Velasco, con sus torres almenadas dominando el horizonte como recuerdo del poder de esta familia noble.

En clave histórica, Medina de Pomar también alberga varios museos que profundizan en el pasado de la región. Entre ellos destacan el Museo de Las Merindades, el museo de los Condestables en el Monasterio de Santa Clara, o la Sala Etnográfica Félix Arroyo, que ofrece una mirada a la vida cotidiana de otros tiempos. Para explorar el pueblo de una forma más lúdica, os proponemos la original Ruta de las 12 Manzanas, inspirada en el significado etimológico de "ciudad de las manzanas", donde descubriréis esculturas repartidas por todo el casco antiguo. También podéis seguir la divertida ruta fotográfica de los bancos decorados, colocados en distintos puntos emblemáticos para inmortalizar vuestra visita.

Y como en todo buen viaje, no puede faltar el placer de la gastronomía. Durante vuestro paseo, os animamos a parar en alguno de los bares o mesones típicos de la villa para saborear algunos platos tradicionales como la morcilla de Burgos, la olla podrida (un contundente guiso de carnes de matanza), el cordero lechal o la reconfortante sopa castellana. Autenticidad a cada bocado.

Parada 3

Burgos

Detenemos las ruedas en Burgos (12/10/1556), una ciudad que destaca por su valioso patrimonio histórico y artístico. En esta parada, os proponemos una visita bien estructurada para que podáis descubrir sus rincones más emblemáticos y disfrutar de su historia y gastronomía.

Comenzamos en la parte alta de la ciudad, donde se alza el Castillo de Burgos, ubicado en el Cerro de San Miguel. Aunque en su día fue prisión y fábrica de pólvora, y terminó volado por las tropas napoleónicas, hoy alberga un interesante Centro de Interpretación que permite conocer su historia y contemplar unas vistas privilegiadas de la ciudad. Desde aquí, descendemos hasta el corazón de Burgos para encontrarnos con su gran joya arquitectónica: la Catedral de Burgos, declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO y considerada una de las obras maestras del gótico europeo.

Siguiendo el recorrido, pasaremos por la Puerta de Santa María, una de las antiguas 12 puertas de entrada a la ciudad, que hoy acoge una sala de exposiciones. Si os apetece hacer una parada gastronómica, el Paseo del Espolón es ideal: un lugar animado donde podréis degustar especialidades locales como la olla podrida, la morcilla de Burgos, el queso fresco o, para los más golosos, las famosas yemas de Burgos.

Con el estómago lleno, toca seguir empapándonos de historia. Visitad el Monasterio de las Huelgas Reales, que conserva un Museo de Telas Medievales de gran valor. Y si queréis seguir viajando en el tiempo, el Museo de la Evolución Humana os permitirá conocer los hallazgos de la Sierra de Atapuerca, cuna de nuestros ancestros. Para finalizar la jornada, os recomendamos un paseo por el Parque de la Isla, un agradable jardín botánico repleto de esculturas, fuentes y monumentos, perfecto para relajarse antes de continuar el viaje.

Parada 4

Venta de Baños

Nuestra siguiente parada nos lleva hasta Venta de Baños, en la provincia de Palencia, una localidad estrechamente ligada al desarrollo ferroviario del norte de España. En su entorno, mientras Carlos V atravesaba la Comarca del Cerrato, hizo una parada en el cercano municipio de Baños de Cerrato, donde visitó la iglesia de San Juan de Baños. Si os interesa conocer este lugar histórico, apenas se encuentra a un kilómetro de distancia y os permitirá adentraros en un entorno natural de planicies y páramos, salpicado de encinas, matorrales y un manantial de aguas salinas.

Precisamente en ese manantial comienza nuestra propuesta de visita. A las afueras del pueblo, cerca del río Pisuerga, se encuentra la Fuente de San Juan de Baños, también conocida como la Fuente de Recesvinto, ya que según la leyenda, sus aguas curaron al rey visigodo del mismo nombre. Como muestra de gratitud, Recesvinto mandó construir la basílica visigoda de San Juan de Baños, considerada uno de los templos más antiguos de España, y que siglos más tarde también visitaría Carlos V. Este templo, declarado Monumento Nacional, es una joya que no puede faltar en el recorrido.

Además de esta visita imprescindible, en la localidad podréis descubrir otros puntos de interés como la Iglesia de Santa Rosa de Lima y el Museo del Ferrocarril, que pone en valor la importancia de Venta de Baños como nudo ferroviario. Y si os apetece disfrutar de un entorno tranquilo en plena naturaleza, a tan solo 2 km os espera Tariego de Cerrato, un encantador pueblo atravesado por el río Pisuerga, donde podréis pasear por su antiguo puente y conocer la historia de las curiosas "disputas de la harina", una tradición popular cargada de anécdotas.

Parada 5

Medina del Campo

En nuestro camino hacia el Monasterio de Yuste, hacemos una parada imprescindible en la provincia de Valladolid, concretamente en Medina del Campo (5/11/1556), localidad donde falleció Isabel la Católica. Declarada Conjunto Histórico-Artístico, Medina destaca por su relevante pasado histórico, su legado monumental, sus famosas ferias de productos y, en la actualidad, por ser un centro importante en la industria del mueble.

Comenzamos la visita por el imponente Castillo de La Mota, llamado así por estar situado sobre una pequeña elevación. Alcanzó su máximo esplendor con los Reyes Católicos, aunque más tarde se convirtió en prisión de Estado. Desde allí, descendiendo la suave pendiente, llegamos al Monasterio de Santa Clara, una joya arquitectónica donde aún residen monjas clarisas. En su interior destacan el lienzo de Nuestra Señora de la Antigua y un impresionante Cristo gótico en el altar mayor, perfecto para los amantes del arte sacro y la historia.

Si os interesa la figura de los Reyes Católicos, la visita al Palacio Real Testamentario, en la Plaza Mayor de la Hispanidad, es obligada: fue aquí donde Isabel la Católica redactó su testamento. Continuando con los palacios, no podemos olvidar el Palacio de Dueñas, una construcción civil de gran valor histórico, especialmente por haber alojado a Carlos V durante su último viaje.

Y para cerrar esta parada con sabor, toca rendirse a los placeres de la D.O. Rueda, ya que Medina es tierra de vinos. Recomendamos visitar alguna de sus bodegas, como Emina Rueda, para degustar sus blancos y maridar con los productos típicos de la zona: quesos, cochinillo, lechazo al horno de leña... Una experiencia gastronómica digna de reyes.

Parada 6

Peñaranda de Bracamonte

Carlos V, en su paso por Salamanca el 7 de noviembre de 1556, pernoctó en la localidad de Peñaranda de Bracamonte, una ciudad cuyo sustrato social, cultural, artístico y económico ha sido profundamente influido por ilustres personajes y mecenas que la habitaron o visitaron. Este legado ha contribuido a que hoy esté reconocida como Conjunto Histórico-Artístico.

Uno de los espacios más emblemáticos que os recomendamos visitar es el Convento de las Madres Carmelitas, fundado por Gaspar de Bracamonte y Guzmán, importante figura vinculada a la ciudad y a Nápoles. En su iglesia se conserva una destacada colección de arte barroco napolitano, con obras de Luca Giordano o Andrea Vaccaro, entre otros. Además, el convento custodia cartas originales de Santa Teresa de Jesús, una auténtica joya histórica que permite adentrarse en el rico pasado espiritual y cultural de la villa.

Otro gran benefactor ligado a la historia reciente de Peñaranda es Germán Sánchez Ruipérez, fundador del Grupo Editorial Anaya, cuya labor impulsó la creación del Centro Internacional de Tecnologías Avanzadas para el Medio Rural (CITA), un espacio que os animamos a descubrir.

Y como no puede faltar el sabor en cada parada, no os vayáis sin probar su célebre cochinillo asado, conocido como “tostón”, uno de los platos más tradicionales y representativos de la zona.

Parada 7

El Barco de Ávila

El emperador Carlos V llegó a la localidad de El Barco de Ávila el 10 de noviembre de 1556. Situada en un enclave estratégico, en el límite entre las provincias de Salamanca, Cáceres y Ávila, esta villa es la cabecera natural de la comarca que conforman los valles del Tormes y del Aravalle.

Siguiendo sus pasos, no podéis dejar de recorrer su Calle Mayor, la Plaza Mayor y su impresionante puente medieval, puntos clave para cualquier visitante. También es muy recomendable pasear junto a la muralla de origen medieval, sorprendentemente bien conservada. Y cómo no, visitar el imponente Castillo de Valdecorneja, que desde lo alto domina el valle, el puente y el río Tormes, ofreciendo una estampa cargada de historia y leyenda.

El patrimonio monumental continúa con lugares como la Iglesia de la Asunción de Nuestra Señora o la Capilla de San Pedro del Barco, construcciones que reflejan la riqueza artística y religiosa del municipio. Para quienes deseen sumar naturaleza al viaje, desde el mismo pueblo parten varias rutas de senderismo:

  • Ruta circular por el castillo, los principales monumentos y la ribera del Tormes.

  • Ruta de las Cuatro Lagunas (25 km), ideal para una excursión completa, con posibilidad de baño si el clima lo permite.

  • Senda de Vallehondo, un trayecto de 9 km (ida y vuelta), ideal para disfrutar del paisaje serrano.

Y como colofón, no os vayáis sin probar su plato más emblemático: los judiones de El Barco de Ávila, una receta tradicional que representa con orgullo la cocina local.

Parada 8

Jarandilla de la Vera

La última etapa de esta ruta nos lleva hasta tierras extremeñas, concretamente a Jarandilla de la Vera (12/11/1556), en la provincia de Cáceres. Esta localidad destaca por su imponente parador, el antiguo palacio de los Condes de Oropesa, donde se alojó el emperador Carlos V antes de retirarse definitivamente al cercano Monasterio de Yuste. Hoy convertido en Parador Nacional, es uno de los lugares más emblemáticos de la zona. Aunque no os hospedéis allí, podréis visitar algunas zonas como el restaurante o las terrazas, y disfrutar del encanto de su arquitectura renacentista.

Desde el propio parador podréis iniciar la visita al casco histórico de Jarandilla. Muy cerca se encuentra la Iglesia de San Agustín y la Oficina de Turismo, ideal para recoger información adicional. Continuad hacia la Plaza Mayor, repleta de edificios con valor histórico, bares y terrazas donde hacer una pausa. Conforme os adentréis por sus callejuelas, algunas con pasadizos y túneles, seguiréis encontrando construcciones con siglos de historia, entre ellas el curioso Museo del Escobazo, dedicado a una de las fiestas más singulares de la localidad, que mezcla fuego y tradición popular.

Para los más activos, hay varias rutas senderistas que conectan Jarandilla con el Monasterio de Yuste y permiten explorar el entorno de la Comarca de La Vera, como:

  • Ruta Jarandilla – Monasterio de Yuste (11 km)

  • Ruta corta de Carlos V (circular, 11 km)

La ruta culmina a solo 9 kilómetros, en Cuacos de Yuste, donde se encuentra el monasterio en el que Carlos V pasó sus últimos días. Rodeado de naturaleza, con arroyos y frondosos bosques, este enclave desprende una calma especial. El Monasterio de Yuste, joya arquitectónica del siglo XVI, consta de una iglesia de estilo tardogótico, dos claustros (uno gótico y otro renacentista) y la casa-palacio del emperador, perfectamente integrada en el complejo. Un lugar imprescindible para los amantes de la historia, cargado de simbolismo, serenidad y belleza, que pone el broche de oro a esta ruta histórica.

Viajar como Reyes o mejor dicho más que eso, como Emperadores, es algo que ya desde el inicio lo habréis logrado, con la elección de vuestra autocaravana. Ahora simplemente os toca disfrutar del máximo posible, en función del mejor resultado de la operación, entre el tiempo disponible, ganas y organización. De ahí con toda seguridad saldrá una combinación ganadora de la que disfrutaréis para siempre al recordar las anécdotas, lugares, sabores y fotos que han surgido de imitar a vuestra manera el viaje histórico, del personaje más influyente e importante a nivel mundial de aquella época. 

Devuelve tu caravana
¿Prefieres salir de otra ubicación? Ver alquileres

Vehículos disponibles cerca del final de la ruta

Espero que os haya gustado esta visita y servido para conocer un poco mejor de este patrimonio histórico que goza España.

Y recordad, como dijo Michael Palin:

“Una vez que te pica el bicho de los viajes no hay antídoto conocido, y sé que estaría felizmente infectado hasta el final de mis días”.