DE GENERACIÓN EN GENERACIÓN

DE GENERACIÓN EN GENERACIÓN

Ruta familiar por Cantabria

"Viaja con quienes amas; ahí es cuando el viaje se vuelve inolvidable".

Anónimo

Disfruta en familia por Cantabria

Imaginad a vuestros hijos, veinte años después, recordando unas vacaciones por Cantabria o, mejor aún, treinta años después, deseando revivir la experiencia con sus propios hijos, vuestros nietos. Esa es la magia de los viajes inolvidables: deben ser especiales para quedarse en la memoria. Para ello, os proponemos una ruta en autocaravana pensada especialmente para los más pequeños.

En esta ruta los protagonistas principales son los peques, aunque las propuestas son válidas para todos. Pues aunque de partida las paradas parten de lugares más específicos para ellos, están preparadas para disfrutar toda la familia. Pudiendo si se desea ampliar o visitar más lugares, consultar otras rutas cercanas de Cantabria. ¡Aunque creernos, esto no sería necesario, pues es un plan completísimo!

Elige tu caravana
¿Prefieres salir de otra ubicación? Ver alquileres

Elige tu Autocaravana

No incluir en principio, ninguna recomendación temporal directa, se debe a que una clave para conseguir el objetivo de la introducción, es no mirar el tiempo y dárselo todo al disfrute de nuestros hijos. Además suponiendo que sea en vacaciones, procuramos tener el máximo, por lo que dependiendo de los planes, solo recomendamos que sea el necesario para que lo recuerden siempre.

Aunque este viaje tiene una duración aproximada de unos 7 días, variando según las actividades planificadas , los destinos que se deseen visitar y el tiempo de permanencia en cada lugar. También podría dividirse en dos escapadas de unos 3-4 días.

La visita a este tipo de lugares está supeditada a horarios y normativas de visita, así como a posibles entradas. Por lo que es aconsejable antes, consultar estos aspectos, además de posibles restricciones, necesidades personales y limitaciones de accesos y parking.

Mapa de DE GENERACIÓN EN GENERACIÓN
Como llegar:
Parada 1

Senda Mágica del Monte Hozarco

Esta aventura de ensueño familiar comienza en Peñarrubia, un pequeño y encantador pueblo en el corazón de Cantabria que se convierte en la puerta de entrada a una experiencia inolvidable: la Senda Mitológica del Monte Hozarco, donde la belleza natural se entrelaza con las leyendas para que abuelos, padres e hijos creen recuerdos que perduren para siempre.

Peñarrubia debe su nombre, según cuentan las leyendas locales, a las “peñas rojas” que lo rodean: formaciones rocosas que, al atardecer, se tiñen de intensos tonos ocres, como si fueran guardianes ancestrales de secretos milenarios. El pueblo, con sus tranquilas calles y casas de piedra, invita a un paseo relajado antes de adentrarse en la fantasía. Y desde el Mirador de Santa Catalina, un impresionante balcón natural, podréis contemplar las espectaculares vistas del desfiladero de La Hermida y las majestuosas montañas circundantes.

El verdadero tesoro de esta parada es, sin duda, la Senda Mitológica del Monte Hozarco, un recorrido que parece sacado de un cuento. A pocos pasos del pueblo, este sendero de unos 2,5 kilómetros, apto para todas las edades y de baja dificultad, se adentra en un frondoso bosque donde la mitología cántabra cobra vida.

A lo largo del camino, los pequeños exploradores (y también los mayores) se toparán con figuras de madera talladas con maestría que representan a los seres más emblemáticos de estas leyendas: el travieso Ojáncano, el bondadoso Musgoso, las etéreas Anjanas y muchos otros personajes que esperan ser descubiertos entre la vegetación. El recorrido, que suele durar entre hora y media y dos horas, invita a detenerse, observar y fotografiar, convirtiéndose en una maravillosa forma de despertar en los niños el amor por la naturaleza y la cultura.

Y para completar la experiencia, nada mejor que disfrutar de la gastronomía local. No dejéis de probar el cocido montañés, los quesos artesanales y las carnes de la región, perfectos para reponer fuerzas y saborear la tradición culinaria cántabra.

Parada 2

Cueva del Soplao

Preparaos para una auténtica inmersión en el corazón de la tierra, porque nos dirigimos a Celis, un pequeño y tranquilo pueblo cántabro que abre la puerta a uno de los tesoros geológicos más impresionantes del mundo: la Cueva de El Soplao. Aquí, la historia minera se entrelaza con la magia de la geología para ofrecer una experiencia subterránea que fascinará a grandes y pequeños, creando recuerdos que brillarán para siempre.

Situado en el municipio de Rionansa, Celis guarda un pasado profundamente ligado a la minería, actividad que durante siglos marcó la vida de sus habitantes. Se cuenta que su nombre, o quizá su relevancia, está relacionado con los “soplados”: corrientes de aire que los mineros sentían en las galerías, señal inequívoca de la existencia de grandes cavidades. El propio pueblo, con su ambiente rural y sus paisajes verdes, transmite calma y autenticidad, el mejor preludio antes de adentrarse en la aventura subterránea.

El gran protagonista de esta parada es, sin duda, la Cueva de El Soplao, considerada una de las grandes maravillas geológicas del planeta. Descubierta a principios del siglo XX por mineros que buscaban zinc y plomo, sorprende por su despliegue de estalactitas, estalagmitas, coladas y, sobre todo, sus rarísimas “estalactitas excéntricas” o helictitas, que parecen desafiar la gravedad con sus caprichosas formas. La visita comienza con un emocionante trayecto en un tren minero que nos conduce al interior de la montaña, un momento especialmente mágico para los más pequeños.

Ya en el interior, el recorrido se realiza a pie por cómodas pasarelas iluminadas que permiten admirar la belleza de sus salas y galerías. La temperatura se mantiene constante entre 12 y 14 °C, lo que la convierte en un plan perfecto en cualquier época del año. Eso sí, es imprescindible reservar las entradas con antelación a través de su web oficial, ya que el aforo es limitado y la demanda muy alta.

Más allá de la cueva, Celis y su entorno ofrecen un marco natural ideal para pequeños paseos o actividades al aire libre, perfectos para completar la jornada. Y, por supuesto, no podéis marcharos sin saborear la gastronomía cántabra en los restaurantes cercanos, con platos caseros y contundentes que repondrán vuestra energía tras la aventura subterránea.

Parada 3

Cueva de Altamira / Laberinto de Villapresente

¡Atención, equipo! Cargad fuerzas, porque nuestra aventura se multiplica al llegar a Santillana del Mar, una de las villas más hermosas y emblemáticas de Cantabria. Aquí no solo nos cautivará su encanto medieval, sino que viviremos dos experiencias inolvidables: la inmersión en el arte rupestre de la Cueva de Altamira y la emocionante búsqueda en el Laberinto de Villapresente. Ambos destinos prometen fascinar a toda la familia y regalarnos recuerdos que perdurarán de generación en generación.

Santillana del Mar, conocida irónicamente como “la villa de las tres mentiras”, porque ni es "santa", ni "llana", ni tiene "mar" aunque esté muy cerca de la costa, debe su nombre original de “Santa Juliana” al monasterio fundado en el siglo IX que albergaba las reliquias de la santa. Su importancia histórica y cultural, lejos de resentirse por el apodo, se refleja en cada calle empedrada y cada casona ancestral.

El primer gran protagonista de nuestra parada es la Cueva de Altamira, considerada la “Capilla Sixtina del arte rupestre”. Aunque la cueva original está cerrada al público para garantizar su conservación, su esencia se revive en el Museo Nacional y Centro de Investigación de Altamira. Allí encontraréis la Neocueva, una réplica construida con asombrosa fidelidad que reproduce los famosos bisontes, caballos y ciervos pintados por nuestros antepasados hace miles de años. Es una experiencia educativa y emocionante, especialmente para los niños, que podrán asomarse a la vida y la creatividad del Paleolítico.

Para asegurar vuestra visita a la Neocueva de Altamira, recordad reservar las entradas con mucha antelación a través de la web oficial del museo, ya que el aforo es muy limitado.

La segunda gran aventura en Santillana del Mar nos conduce al Laberinto de Villapresente, el de maíz más grande de España. Esta actividad lúdica y al aire libre reta a grandes y pequeños a poner a prueba su sentido de la orientación entre altas hileras de maíz. El objetivo es encontrar la salida, descubriendo en el camino puntos de control y pistas que convierten el recorrido en un divertido juego de pistas.

Y, por supuesto, no podemos marcharnos sin deleitarnos con la gastronomía local. Desde el reconfortante cocido montañés hasta los quesos artesanales, pasando por los dulces típicos como las quesadas y los sobaos, Santillana del Mar ofrece un festín de sabores para reponer energías tras un día repleto de aventuras.

Parada 4

Parque Natural de Cabárceno

En esta trepidante aventura no podría faltar la visita al Parque de la Naturaleza de Cabárceno, uno de los recintos zoológicos más espectaculares de Europa. Aquí, la majestuosidad de los animales se mezcla con la singular belleza kárstica de una antigua mina de hierro a cielo abierto, transformada en un hábitat semisalvaje para especies de los cinco continentes.

Lejos de un zoológico al uso, en Cabárceno los animales disfrutan de amplios recintos que recrean fielmente sus ambientes naturales: osos pardos entre rocas, elefantes junto a praderas, jirafas sobre colinas, gorilas en bosquetes y grandes felinos al acecho. Gracias a los más de 20 km de carreteras interiores, podréis recorrer el parque cómodamente en vuestra autocaravana, deteneros en miradores señalizados y contemplar a estas especies en plena libertad.

Para los más pequeños (y no tan pequeños), el parque ofrece además un viaje en telecabina que surca cañones y valles, brindando una vista aérea inolvidable. Es una experiencia que combina aventura y aprendizaje: los niños se sentirán auténticos exploradores mientras descubren la importancia de la conservación de especies en peligro.

Recomendamos reservar las entradas con antelación en la web oficial, sobre todo en temporada alta, y llegar temprano para aprovechar bien el día (una visita completa puede durar entre 5 y 8 horas). Llevad calzado cómodo, agua y algún snack, aunque dispondréis de cafeterías y restaurantes dentro del parque. No olvidéis llenar el depósito antes de entrar y respetar siempre las indicaciones del personal: bajo ninguna circunstancia se debe alimentar ni molestar a los animales. Para los niños, unos prismáticos serán un gran aliado, y los carritos de bebé están permitidos en las áreas peatonales y telecabinas, aunque conviene contar con varias pendientes en el recorrido.

Al salir, el entorno rural de Cabárceno os invita a completar la jornada con pequeñas rutas de senderismo o recorridos en BTT por los paisajes cántabros. Y para reponer fuerzas, nada mejor que probar la cocina tradicional de la región en alguno de los restaurantes cercanos, donde los platos contundentes y los productos locales harán el broche perfecto a un día lleno de emociones y descubrimientos.

Parada 5

Parque de Mina Pepita

Finalizamos esta experiencia familiar en Solares, un rincón de Cantabria famoso por sus aguas termales y su histórico balneario, convertido desde hace siglos en un oasis de salud y bienestar. Sin embargo, hoy nuestro foco está en el Parque de Mina Pepita, una aventura única y educativa que encantará tanto a niños como a adultos.

La leyenda cuenta que el nombre “Pepita” proviene de Josefa, una lugareña que descubrió una veta de mineral en estas tierras, y cuya pasión por compartir aquel hallazgo inspiró la transformación de una antigua explotación minera en este espacio lúdico. Paseando por Solares descubriréis sus calles arboladas y sus elegantes edificios indianos, respirando un aire tranquilo y cargado de tradición: no en vano el agua de Solares se embotella aquí desde hace más de un siglo.

En el Parque de Mina Pepita, los pequeños exploradores se subirán a vagones que simulan el transporte de mineral, recorrerán túneles seguros e iluminados como verdaderos mineros y asistirán a talleres interactivos sobre minerales y técnicas de extracción. Los toboganes imitan rampas de carga, las estructuras de escalada evocan torres de perforación y los rincones de juego están inspirados en auténticos elementos de la minería. Todo ello en un entorno natural cuidado y accesible (recomendable reservar entradas con antelación, especialmente en temporada alta).

Para poner el broche de oro a este viaje, no dejéis de probar la cocina tradicional de Cantabria en alguno de los restaurantes de Solares. Allí podréis degustar los platos y los sabores que han acompañado cada etapa de la ruta, celebrando juntos el final de una aventura inolvidable.

Los lazos que unen a las familias se forjan con el día a día, son infinitos y motivados por diferentes razones. Pues bien, una ruta de este tipo es mucho más que una simple salida de vacaciones, ya que, con la gran ayuda de la autocaravana y la convivencia total durante el viaje, más las características de la propuesta, se crearán y/o fortalecerán lazos que se seguirán transmitiendo de generación en generación como el interés por viajar, la motivación por ofrecer estímulos para el aprendizaje, la formación de valores, el cuidado del entorno, la curiosidad por la historia y la cultura, el disfrutar en familia, y muchos más.

Devuelve tu caravana
¿Prefieres salir de otra ubicación? Ver alquileres

Vehículos disponibles cerca del final de la ruta

Esperamos que os haya gustado esta experiencia familiar, tan difícil de igualar como la que ofrece Cantabria. Y recordad, como dijo Mark Twain:

"Dentro de veinte años estarás más decepcionado de las cosas que no hiciste, que de las que hiciste".