BIZCAI-ART

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Ruta de Arte por Vizcaya

"El arte no reproduce lo visible; hace visible lo que no siempre lo es".

Paul Klee

Descubre el Arte de Vizcaya

Un termómetro o indicador de cualquier sociedad y que marca sus señas de identidad, es su dedicación y apuesta por el arte en general. Y por eso en esta ruta en autocaravana no podemos desaprovechar un lugar como Vizcaya, donde sin necesidad de entrar a museos cerrados, encontraremos muestras artísticas de diferentes tipos al aire libre, que por sí solas justifican la visita a esos entornos y localidades.

Así que preparaos bien, para lo que se denomina una ruta integral, donde se agudizan los sentidos y quedan grabados en la memoria recuerdos imborrables. Pues el arte nos une, nos fortalece y nos enseña; y con el arte público se transforman espacios urbanos, al mismo tiempo que se genera un sentido de comunidad, como podréis comprobar con esta creativa y súper divertida propuesta.

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En función del tiempo que se desee dedicar a Bilbao especialmente, esta ruta podría tener una duración entre 5-7 días, pues la mezcla de arte, naturaleza y patrimonio histórico-cultural es tan amplia que incluso podría ser muy superior.

Muy importante en relación a las posibles visitas y entradas a lugares y museos, que aunque algunos puedan ser gratuitos, necesitan su reserva previa, por lo que es fundamental prever con anterioridad horarios y posibles entradas.

La ruta parte de un punto específico, sin embargo, ofrecemos la flexibilidad de iniciar la ruta desde la ubicación que consideréis más adecuada, adaptando y haciendo vuestra esta ruta tan especial.

Mapa de BIZCAI-ART
Como llegar:
Parada 1

Kortezubi

Nuestra primera parada por esta tierra tan enamorada del arte nos lleva a Kortezubi, un pequeño municipio que alberga una de las obras de arte al aire libre más singulares y famosas del mundo: el Bosque de Oma. Enclavado en la Reserva de la Biosfera de Urdaibai, se trata de un lugar tranquilo y rural.

Kortezubi es mundialmente conocido por ser el hogar del Bosque de Oma, una obra de "Land Art" (arte en entornos naturales) que ha trascendido fronteras y atrae a visitantes de todo el planeta.

El núcleo de Kortezubi es pequeño pero encantador, así que antes o después de visitar el Bosque de Oma, podéis pasear y conocer lugares como:

  • Iglesia de Santiago: El principal templo del pueblo.
  • Caseríos tradicionales: Dispersos por el valle, son ejemplos vivos de la arquitectura tradicional vasca.
  • Cueva de Santimamiñe: Aunque el acceso directo a las pinturas rupestres está restringido para su conservación, esta cueva es un sitio arqueológico de gran valor, declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Se puede visitar un recorrido virtual en 3D y el centro de interpretación que recrea la experiencia.

El Bosque de Oma, también conocido como el "Bosque Pintado" o "Bosque Encantado", es la obra cumbre del artista vasco Agustín Ibarrola. Creado a principios de los años 80, consiste en árboles pintados con figuras geométricas, antropomorfas y zoomorfas que, al ser observadas desde diferentes ángulos, generan composiciones visuales sorprendentes. Es accesible durante el día siguiendo un sendero señalizado desde Kortezubi. Es importante consultar horarios de acceso y recomendaciones antes de la visita, ya que pueden variar.

Kortezubi, como parte de la Reserva de la Biosfera de Urdaibai, ofrece una fuerte conexión con su entorno natural y cultural, que podréis disfrutar practicando senderismo o BTT con rutas como:

  • Ruta al Bosque de Oma: La más popular, un sendero señalizado que conduce directamente a la obra de Ibarrola.
  • Ruta a la Cueva de Santimamiñe: Un paseo que combina naturaleza e historia, terminando en el centro de interpretación.
  • Ruta de la Ermita de San Pedro de Atxarre: Ofrece vistas panorámicas espectaculares de la ría de Urdaibai.

La gastronomía de esta zona se basa en los pescados y mariscos del Cantábrico, productos de proximidad como las verduras y hortalizas locales, y una gran tradición ganadera. Y, como no puede faltar, os animamos a probar los pintxos, pequeñas delicias sobre pan que encontraréis a lo largo de toda la ruta.

Parada 2

Gernika

Preparaos para otro día, o incluso varios, inolvidables, porque la siguiente parada os lleva a Gernika-Lumo, una localidad vizcaína que es mucho más que un nombre en los libros de historia. Conocida mundialmente por el trágico bombardeo que sufrió en 1937 durante la Guerra Civil Española, un episodio que Pablo Picasso inmortalizó en su icónica obra "Guernica", hoy Gernika se alza como símbolo de paz, resiliencia y de las libertades del pueblo vasco. En este escenario, os espera una de sus joyas al aire libre más significativas: el Parque de los Pueblos de Europa y sus esculturas.

El nombre de Gernika está profundamente ligado al Árbol de Gernika, un roble sagrado bajo el cual, desde la Edad Media, se celebraban las Juntas Generales de Bizkaia para jurar los fueros y legislar. Este árbol representa la democracia y la autonomía vasca, un símbolo universal del País Vasco. Aunque el actual es un descendiente del original, el valor simbólico de este lugar se mantiene intacto.

Durante vuestra visita, os recomendamos pasear por lugares como:

  • Casa de Juntas de Gernika y el Árbol: El corazón histórico y político de Bizkaia. La visita a la sala de juntas y al roble os conectará con siglos de historia.

  • Museo de la Paz de Gernika: Un espacio emotivo que promueve la cultura de la paz a través del recuerdo del bombardeo y la defensa de los derechos humanos.

  • Refugios antiaéreos: Recuperados para su visita, muestran cómo la población se protegía durante los ataques aéreos.

  • Mercado de Gernika: Si vuestra visita coincide con un lunes, no os lo perdáis. Es uno de los mercados más emblemáticos de Euskadi.

  • Iglesia de Santa María: Templo gótico de gran presencia, que forma parte del alma monumental de la villa.

  • Museo Euskal Herria (Museo del País Vasco): Ubicado en el Palacio Alegría, permite adentrarse en la historia, cultura y tradiciones vascas.

El elemento artístico más emblemático se encuentra junto a la Casa de Juntas, en el Parque de los Pueblos de Europa, inaugurado en 1991. Este espacio verde combina naturaleza y arte como símbolo de paz y reconciliación, albergando dos esculturas de artistas de renombre:

  • "Gure Aitaren Etxea" (La casa de nuestro padre), de Eduardo Chillida: Una obra en acero corten que representa el hogar del pueblo vasco, símbolo de identidad, encuentro y refugio.

  • "Large Figure in a Shelter", de Henry Moore: Una escultura de bronce que evoca protección, recogimiento y vulnerabilidad.

El parque está dividido en zonas que representan distintos ecosistemas atlánticos de Euskadi, lo que lo convierte en un lugar ideal para un paseo pausado a cualquier hora del día, con acceso libre.

Gernika-Lumo se encuentra en pleno corazón de la Reserva de la Biosfera de Urdaibai, un entorno natural privilegiado que ofrece múltiples opciones para el senderismo y la BTT. Numerosas rutas serpentean por sus paisajes de marismas, acantilados, bosques y la ría, haciendo de esta localidad un punto de partida perfecto para conectar con la naturaleza.

Y como no puede faltar, la gastronomía también forma parte del viaje. Entre sus especialidades:

  • Pimientos de Gernika: Fritos con sal, un clásico vasco delicioso y sencillo.

  • Pescados y mariscos: Frescos, de calidad excepcional gracias a la cercanía al mar.

  • Txakoli: El vino blanco joven con burbuja ligera, perfecto para maridar con los productos locales.

  • Pintxos: Una tradición indispensable que debéis disfrutar en los bares del casco urbano.

Parada 3

Barakaldo

Seguimos disfrutando de Vizcaya y de su arte al aire libre, esta vez en una localidad que ha convertido sus calles y plazas en un auténtico museo urbano: Barakaldo. Esta ciudad, que en su día fue emblema del desarrollo industrial vasco, ha sabido reinventarse, transformando su pasado fabril en un presente vibrante de servicios, cultura y arte accesible a cualquier hora del día. A pesar de ser conocida por su actividad comercial e industrial, Barakaldo sorprende por su notable colección de esculturas públicas, que convierten sus espacios en una galería a cielo abierto.

Pero más allá de las esculturas, la ciudad ofrece varios puntos de interés que reflejan su evolución y carácter:

  • Bilbao Exhibition Centre (BEC): Símbolo de la modernización de la ciudad, es uno de los principales centros de eventos del norte de España.

  • Finca Munoa: Un verdadero pulmón verde, con un palacete y jardines románticos que permiten desconectar sin salir del núcleo urbano.

  • Jardín Botánico Ramón Rubial: Un espacio ideal para un paseo tranquilo entre especies vegetales de todo el mundo.

  • Paseo del antiguo Funicular de Larreineta: Aunque ya no está en funcionamiento, la ruta conserva su trazado y ofrece vistas panorámicas.

  • Iglesia de San Vicente Mártir: Uno de los edificios históricos más representativos de la ciudad.

Barakaldo acoge una destacada colección de esculturas públicas, muchas de ellas surgidas a raíz de la I Exposición de Arte Vasco "La Indiscriminada" (1971–1972) y fomentadas posteriormente por la Ley de Patrimonio Cultural Vasco de 1990. Las obras, integradas en el paisaje urbano, están disponibles para su visita a cualquier hora del día. Te proponemos una pequeña ruta para descubrir algunas de ellas:

  • “Convergencia para un vacío” de Jorge Oteiza: Aunque fue creada en 1958, esta pieza se instaló posteriormente en Barakaldo como homenaje al escultor. Es una de las más reconocidas de la ciudad y un buen punto de partida para tu recorrido.

  • Esculturas de la Finca Munoa: En los jardines de este espacio se conservan varias piezas que dialogan con el entorno natural.

  • Obras en calles y plazas del centro: Recorriendo zonas como la Herriko Plaza o el barrio de El Regato, encontrarás diversas esculturas que enriquecen el mobiliario urbano.

Estas creaciones, firmadas por artistas vascos y nacionales de diferentes generaciones, forman parte del día a día de la ciudad, integradas en parques, paseos y plazas.

Y aunque Barakaldo es eminentemente urbana, su entorno y ubicación en la comarca del Ezkerraldea permiten disfrutar también de la naturaleza. Algunas opciones destacadas son:

  • El Regato: Enclave natural en las afueras, ideal para rutas a pie, BTT o simplemente para desconectar.

  • Rutas verdes urbanas: Conectan diferentes espacios de la ciudad y permiten recorrerla de forma activa.

  • Frente fluvial de la Ría del Nervión: Antiguamente industrial, está siendo reacondicionado para el uso público, con paseos y espacios recuperados para el ocio.

Por supuesto, la gastronomía en Barakaldo mantiene la excelencia vasca. Encontraréis pintxos, productos de temporada y platos tradicionales con el sabor auténtico de Euskadi, muy en la línea de lo que hemos disfrutado en otras paradas de la ruta.

Parada 4

Bilbao

Y si ya estáis disfrutando del arte, y de mucho más, esta última parada merece que le dediquéis al menos dos días. Porque Bilbao es mucho más que una ciudad de paso: es un destino imprescindible, mundialmente reconocido por su transformación de antigua ciudad industrial a referente cultural. El Museo Guggenheim Bilbao y las esculturas que salpican sus calles han convertido la capital vizcaína en un auténtico museo al aire libre.

Para ello, os proponemos un recorrido pensado para descubrir su esencia, con especial atención a sus esculturas públicas:

  • El Casco Viejo, el alma de Bilbao. Comenzad en el corazón histórico, el barrio más animado de la ciudad, junto a la ría. Entre las famosas "Siete Calles", destacan la Catedral de Santiago, un templo gótico imponente, y la Iglesia de San Antón, junto al puente homónimo, una estampa clásica de Bilbao.

 

  • Paseo por el centro moderno. Tras una buena comida, nada mejor que recorrer la Gran Vía, ideal para ir de tiendas y empaparse del ambiente comercial. Continuad hasta la Plaza Nueva, neoclásica y porticada, perfecta para una parada en sus terrazas.

 

  • La ría y el Puente de Bizkaia. La ría, eje vertebrador de Bilbao, invita a pasear por sus márgenes. Aunque el Puente Colgante de Bizkaia, declarado Patrimonio de la Humanidad, está algo más lejos (en Getxo y Portugalete), merece una visita si tenéis tiempo. Cerca del Casco Viejo encontraréis el Mercado de la Ribera, el mayor mercado cubierto de Europa, de estilo art déco y con una atractiva oferta gastronómica.

 

  • Vistas desde el mirador de Artxanda. A unos 300 metros de altitud y accesible en funicular, este mirador ofrece una de las panorámicas más completas de la ciudad, con la ría serpenteando entre montañas y arquitectura moderna. Ideal para obtener unas fotografías espectaculares.

 

  • Museo Guggenheim Bilbao y su arte exterior. El edificio diseñado por Frank Gehry es una obra en sí misma. Pero su exterior, siempre accesible, acoge algunas de las esculturas contemporáneas más icónicas:
    • "Puppy" de Jeff Koons: Un enorme perro floral de 12 metros, es el guardián floral del museo.

    • "Mamá" (Maman) de Louise Bourgeois: Una araña de casi 9 metros que combina fuerza y fragilidad.

    • "Tulipanes" de Jeff Koons: Globos metálicos brillantes, puro arte pop kitsch.

    • "El Gran Árbol y el Ojo" de Anish Kapoor: Esferas de acero que distorsionan y reflejan el entorno creando una experiencia visual única.

  • Otros espacios de arte y relax. El Parque de Doña Casilda, con estanque y zonas de sombra, es perfecto para descansar. También podéis acercaros a la Plaza Moyúa, con la icónica entrada de metro diseñada por Norman Foster. Bilbao cuenta además con el Museo de Bellas Artes y el Museo Marítimo, dos visitas muy recomendables.

Naturaleza cercana. Bilbao está rodeada de montañas y espacios naturales. Desde el propio centro parten rutas a pie o en bici hacia el Monte Artxanda o el Pagasarri, ideales para quienes quieran combinar cultura y ejercicio. En verano, podéis acercaros a las playas urbanas de Getxo (Ereaga) o Plentzia, accesibles en transporte público o en autocaravana.

La gastronomía bilbaína es un pilar fundamental de la experiencia en la ciudad. Y aunque seguramente ya hayáis probado algunos de sus sabores, no podéis marcharos sin daros un homenaje final con un buen chuletón y unas Carolinas, el emblemático pastel de merengue que pone el broche perfecto al viaje.

Justificar el arte, es algo innecesario y que todos consciente o inconscientemente asumimos su necesidad y su aportación a la sociedad. Al igual que disfrutarlo de esta forma y en un entorno tan especial como Vizcaya, tampoco necesita justificación, pues la aportación tan grande y especial que crea en quienes la realizan es como una inyección de adrenalina, cargada de experiencias y sensaciones positivas, que difícilmente entenderán a los que se lo contéis, aunque si querrán experimentar esta propuesta tan interesante.

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Vehículos disponibles cerca del final de la ruta

Esperamos que os haya gustado esta ruta y que sigáis recorriendo el mundo y su arte con nosotros. Y recordad, como dijo el  Louise Bourgeois:

"El arte es una garantía de cordura".